miércoles, 17 de octubre de 2018

Mercadillos navideños de Hamburgo IV

Como contamos, la tormenta de nieve del día anterior fue inusitada, causando graves retrasos y atascos, pero al final pudimos dormir tranquilamente en Hamburgo. Así que el susto acabó bien y valió la pena porque al levantarnos y mirar por la ventana toda la ciudad estaba cubierta con un manto blanco.


El enorme jardín botánico de Hamburgo cubierto de nieve

[11/12/2017]

Nos arreglamos deprisa y bajamos a disfrutar de la nieve antes de que las pisadas de la gente y la contaminación de los coches la fundiera y ensuciara.

Pero al fin y al cabo es la ciudad, donde no llega a cuajar tanto, por ello decidimos que era un día ideal para visitar el jardín botánico.

El nevado jardín botánico de la Universidad de Hamburgo


Un jardín, algo apartado, protegido de la contaminación, no nos equivocamos ¡allí sí que había nieve! Y muy poca gente, así que pudimos disfrutar de lo lindo.

El jardín botánico es propiedad de la Universidad de Hamburgo es ¡enorme! y ¡gratis! Abre cada día de 9:00 a 18:00. Nosotros estuvimos toda la mañana en él y podríamos haber estado más tiempo. Está dividido en zonas, cada zona representa la vegetación de un país distinto y, como no podía ser de otra manera, el que más nos gustó fue el jardín japonés, es como si hubiéramos escapado de repente al país nipon.

La parte del jardín japonés nos enamoró

Había tanta nieve que para leer los carteles indicadores del tipo de vegetación o de la zona en la que nos encontrábamos teníamos que apartar de encima una capa de nieve de unos dos dedos de grosor. Cosa que en realidad me pareció muy divertida, se podía incluso dibujar sobre la nieve ^_^

¡Teníamos que apartar el dedo de nieve para poder leer los carteles!

Paseamos por los distintos jardines descubriendo la vegetación de cada lugar y disfrutamos de la capa de nieve que recorría todo el jardín, hasta bien entrado el mediodía, donde el hambre nos llevó de vuelta a la ciudad a llenar el estómago

La iglesia destruida de St nikolai


Aún nos quedaba un mercadillo para ver, el de Hafencity (del puerto), así que después de comer nos dispusimos a visitarlo. La verdad es que no vale mucho la pena, es pequeñito, tiene poca cosa y es más pijerío que otra cosa, así que si no tenéis tiempo de verlo no os preocupéis, no os perdéis nada.

El mercado de Hafencity dejaba bastante que desear

Desde allí decidimos dar un paseo y volver caminando al centro, así aprovechamos para volver a visitar la iglesia de St. Nikolai. Aunque ya la conocíamos de nuestra anterior visita a la ciudad, es un sitio que realmente me impresiona y me gustó poder volver. La iglesia quedó totalmente destrozada por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, quedando únicamente en pie la torre, y la han dejado tal cual como memorial y recuerdo de los desastres de la guerra. La torre sigue en pie, según nos comentaron, porque era la forma en la que los bombarderos podían identificar la ciudad desde el aire.

Memorial a las víctimas de la guerra en la iglesia de St Nikolai

Estando en la iglesia volvió a ponerse a nevar fuerte así que nos resguardamos en un centro comercial y, cuando amainó, volvimos hacia el alojamiento dando un último paseo por la ciudad, ya que el día siguiente nuestro vuelo salía pronto y ya no tendríamos tiempo de visitar nada. Pero esperamos poder peregrinar durante muchos años más a los mercadillos navideños europeos.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Mercadillos navideños de Hamburgo III - Bremen

Por motivos laborales nuestros compañeros de viaje debían volver a Mallorca tras estos dos días recorriendo los mercadillos navideños de Hamburgo. Volvían a través del aeropuerto de Bremen, así que Pere y yo los acompañamos hasta allí y nos quedamos a disfrutar de los mercadillos navideños de Bremen.

El mercadillo de navidad de la estación de Bremen también tiene su esplendor al atardecer
[10/12/2017]

Llegamos por la mañana prontito con la empresa Flixbus, desde la estación central nuestros compañeros tomaron el tren hacia el aeropuerto y nosotros fuimos caminando hasta el centro de la ciudad.

De camino al centro de la ciudad nos topamos con este encantador molino-restaurante

¿Nos quedamos a dormir en Bremen por culpa de la nevada?


Todos conocemos el famoso cuento de los músicos de Bremen, los cuatro animalitos (burro, perro, gato y gallo) que huyen de la granja para ganarse la vida como músicos. Pues bien, como no podía ser de otra manera, en la plaza central de la ciudad hay una escultura dedicada a los músicos de Bremen, donde es realmente difícil hacerse una foto porque está a reventar de gente.

Los famosos músicos de Bremen, la costumbre dice que hay que tocarle las patas al burro,
 como se puede apreciar por el color de las mismas XD

Bremen no es muy grande pero es una ciudad muy coqueta, la verdad es que me gustó mucho. Entramos por la zona peatonal comercial y nos dirigimos hacia el centro de la misma, donde está la mencionada estatua. En forma de ocho, rodeando dos grandes plazas, encontramos los mercadillos, tanto de comida como de adornos navideños, y un par de atracciones para niños. Al ser domingo había mucho ambiente y muchas familias que habían ido a pasar el día por allí.

El árbol de navidad como centro de los mercadillos navideños

Cabe destacar la Böttcherstrasse, la antigua calle de los toneleros, con un encanto especial y donde a las 12h, a las 15h y a las 18h se pueden oír tocar 30 campanas de porcelana, tened en cuenta que los horarios pueden cambiar en vuestra visita, pero en la misma calle pone los horarios. Además en la torre del lado izquierdo se pueden ver unos paneles que van girando y representan imágenes marinas del viaje a América.

Antigua calle de los toneleros, donde a determinadas horas podemos oír sonar las campanas

Y aún nos quedaba el mercadillo que, para mi gusto, tiene más encanto de Bremen, el que recorre la ribera del río Weser. Un mercadillo marino, donde todo es de dicha temática e incluso recrean una parte de un barco para poder subirse. Tanto la decoración de los puestos como los bares montados para la ocasión son chulísimos. El único problema fue que nos cayó una mega tormenta de nieve, nos tuvimos que refugiar en un bar a tomar algo calentito, mientras por las ventanas de plástico veíamos como la nieve caía con gran fuerza.

Este mercadillo, que bordeaba el río Wesser, me encantó
Cuando empezó a amainar un poco, salimos, acabamos de ver lo que nos quedaba y volvimos a la estación para refugiarnos del frío y cenar algo antes de que saliera nuestro autobús de vuelta a Hamburgo.

Mientras cenábamos recibimos un email de la compañía de autobús avisándonos de un retraso de más de dos horas en nuestro autobús e informándonos que podíamos cancelar el billete, así que eso hicimos y compramos otro que salía más o menos a la misma hora y que parecía no afectado. Continuamente mirábamos la web, como comenté anteriormente de la compañía Flixbus, para ver si había retrasos o cancelaciones. Al poco vimos que el que habíamos comprado también sufría retrasos, aunque no tanto como el que habíamos cancelado, que ya iba cerca de las 6 horas de retraso. El tiempo pasaba y nos empezamos a poner nerviosos pensando si debido al temporal de nieve no podríamos volver y tendríamos que quedarnos a dormir en la estación del tren de Bremen. Al final el autobús llegó, con retraso pero llegó, con múltiples problemas de gente que no había cambiado el billete pero quería subir a ese bus. El retrovisor llevaba una capa espesa de nieve, y al arrancar iba despacio, parándose en el largo atasco de coches producido por el temporal. No sabíamos si llegaríamos, pero al menos estábamos ya calentitos en el bus.

Las calles estaban cubiertas de nieve, frente a la estación central no sabíamos si llegaría nuestro autobús

Al final conseguimos llegar a Hamburgo, unas cuantas horas más tarde de los previsto, pero llegamos sanos y salvos y pudimos descansar en nuestra habitación calentita, mientras afuera nevaba

Al día siguiente, en la propia ciudad, pudimos coger bolas de nieve antes de que los coches y los pasos de la gente la ensuciaran y fundieran.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Mercadillos navideños de Hamburgo II

Tras la visita a la visita a todos los mercadillos centrales de Hamburgo, tocaba visitar uno de los más alejados, el de Altona.

Cuidada decoración navideña en el mercadillo de Hamburgo

[09/12/2107]

Como comentamos en el post anterior, en Altona también hay un mercadillo navideño, y se encuentra a tan solo a unos 15 minutos en tren del centro, así que a primera hora nos dirigimos hacia allí.

Mercadillo navideño en Altona y desfile de Santa Claus


Altona es una zona residencial para personas con un poder adquisitivo alto, alejado del bullicio del centro de la ciudad pero lo suficientemente cerca como para ir tranquilamente a trabajar.

Desayunamos tranquilamente por allí, dimos un bonito paseo y, una vez abiertos los tenderetes, visitamos el pequeño mercadillo. Aunque es verdad que el mercado es muy pequeño vale la pena acercarse a dar una vuelta por la zona y relajarse paseando por sus calles.

El coqueto mercadillo navideño de Altona

Pasamos la mañana por Altona y volvimos al centro a comer y ver el desfile de Papa Noel. Todos los sábados, a las 13:00 y a las 17:00 (tened en cuenta que estas horas podrían cambiar en vuestra visita) tiene lugar un desfile navideño en el que, como no podría ser de otra manera, el protagonista principal es Papa Noel o Santa Claus, como prefiráis. Como en cualquier desfile pasan las carrozas acompañadas de música navideña y dulces coreografías.

Desfile de Santa Claus en el centro de Hamburgo

Acabado el desfile nos dirigimos hacia la zona portuaria, donde, además de un bonito paseo, visitamos la Filarmónica del Elba. La entrada es gratuita, simplemente hay que hacer un poco de cola para conseguirla. Aunque nevaba y hacía bastante frío, aguantamos estoicamente y conseguimos subir hasta lo alto de la filarmónica. La subida se realiza a través de unas escaleras mecánicas bastante empinadas con paradas intermedias donde observar las vistas desde los ventanales. Desde la galería superior se tienen unas vistas espectaculares del puerto con la ciudad del fondo. Una pasarela circular exterior recorre todo el edificio y aunque, como he dicho, nevaba, no dudamos en pasearnos por ella y hacernos mil fotos.

Fantásticas vistas desde lo más alto de la Filármonica de Hamburgo

Al bajar dividimos el grupo en dos facciones, los que preferían ir a tomar una cervecita por San Pauli y los que preferían ir a patinar sobre hielo, entre los que me encontraba. Así que a patinar se dijo, lloviznaba y no sabíamos como nos encontraríamos la pista pero bueno, al fin y al cabo es Hamburgo, están acostumbrados a este tiempo. Disfrutamos de la pista como niños pequeños durante dos horas, que era el tiempo por el que habíamos pagado el guardarropa donde dejamos las mochilas, ya que con el precio de la entrada a la pista puedes estar todo el día.

Disfrutamos como niños pequeños en la enorme pista de hielo de Hamburgo

Una vez cansados de patinar sí que nos merecíamos la cervecita, así que fuimos a buscar a la parte del grupo que se había quedado por San Pauli, tomamos algo y quisimos visitar el bar donde tocaron por primera vez The Beatles, la pena fue que el bar solo abre para conciertos, por lo que no se puede entrar simplemente para visitar, sino que hay que comprar entrada para el concierto y, dado que no conocíamos al grupo, nos volvimos por donde habíamos venido.

Figuras homenaje a The Beatles

Cenamos en una nueva incursión en el mercadillo de la zona y volvimos a nuestro alojamiento. Al día siguiente nos tocaría visitar una nueva ciudad, Bremen.

martes, 25 de septiembre de 2018

Mercadillos navideños de Hamburgo I

Como cada año, nos planteamos donde ir a visitar los mercadillos navideños. Por motivos laborales debía ser durante el puente de la Constitución y encontramos buenas ofertas a Hamburgo, concretamente nos costó 23,48€ ida y vuelta gracias a la tarjeta Viabuy. Ya habíamos visitado anteriormente la ciudad, pero la verdad es que nos había gustado mucho y no nos importaba volver.

Frente a la iglesia de San Petri encontramos este mercado escondido entre los árboles de un coqueto bosque artificial

[08/12/2107]

Nuestro vuelo salía muy prontito, así nos daba la oportunidad de aprovechar todo el día en Hamburgo. Si bien es cierto que los mercadillos tienen más ambiente al atardecer y son más bonitos de noche con las luces, estos abren más o menos de 11:00 a 21:00. Por la tarde hay tanta gente que no se puede ver nada, por lo que no está de más pasearse por la mañana para verlos tranquilamente y después ya vivir el ambiente.

Navidad y nieve en Hamburgo


En Hamburgo hay 6 mercadillos navideños céntricos:
  • Mercado Mönckebergstrase (11:00 a 21:00)
  • Mercado St. Petri-Kirche (10:30 a 21:00)
  • Mercado del Ayuntamiento (11:00 a 21:00). Todos los días a las 16:00, 18:00 y 20:00 se puede ver a Santa Claus volando por encima del ayuntamiento.
  • Mercado Jungfernstieg (11:00 a 21:00)
  • Mercado Hanseatico de Gänsemarkt (11:00 a 21:00)
  • Mercado de Navidad en Fleetinsel (12:00 a 21:00): En Stadthausbrücke
Y tres algo más alejados:
  • Mercado Hafencity (11:00 a 21:00) En la zona del puerto.
  • Mercado Santa Pauli (lunes a miércoles de 16:00 a 23:00, jueves 16:00 a 24:00, viernes y sábado de 13:00 a 01:00, domingo de 13:00 a 23:00)
  • Mercado Ottensen (lunes a miércoles de 11:00 a 21:00, jueves a sábado de 11:00 a 22:00, domingo de 12:00 a 20:00) Estación Hamburgo-Altona. Altona es un pueblo situado a las afueras de Hamburgo, y se encuentra a unos 15 minutos en transporte público.
En este punto, frente a la estación central, se inicia el recorrido de mercadillos navideños

Aunque en realidad los tres céntricos son como uno solo. Partiendo desde la estación central y dirigiéndose hacia el Ayuntamiento, pasando por la Iglesia de San Petri, todos los puestos forman una linea continua, por lo que en realidad prácticamente no se pueden diferenciar un mercadillo de otro. Por este motivo nos gustó más Colonia, donde cada mercadillo tiene su temática propia.

¡Precioso el mercadillo del Ayuntamiento!

A mitad de paseo por dichos mercadillos empezó a nevar bastante, nos encantó porque no estamos acostumbrados a ver nevar al ser de Mallorca, pero cuando ya hacía un rato que nevaba y la nieve convertida en agua comenzaba a empaparnos, empezó a dejar de ser tan divertido. Aún así no íbamos a dejar que un poco de agua nos venciera :p, seguimos visitando los puestecitos y, como no, vimos a Santa Claus sobrevolando el Ayuntamiento. La verdad es que inicialmente pensamos que sería un muñeco, pero no, se trataba de Santa Claus de carne y hueso.

Santa Claus nos dio su bendición para este año

Otra cosa que nos llamó la atención fue que, aunque en todos los mercadillos prevalecen los puestos de comida, en este casi no había puestos de adornos o eran mucho menores que en otras ciudades que hemos visitado.

Noche en San Pauli


Cuando comenzaba a atardecer decidimos ir a cenar por la zona de San Pauli, para visitar su mercadillo de Navidad por la noche, en todo su apogeo. La zona de San Pauli es famosa tanto por se una zona de marcha como por sus múltiples sex shops, así que su mercadillo sigue dicha temática. No es el mejor mercadillo y está abarrotado de gente, pero la verdad es que llama la atención. Incluso había como una sala de streptease de entrada gratuita, aunque no llegamos a entrar porque había una larga cola a la que, por curiosidad, nos pusimos, pero después de esperar largo rato, cuando ya nos tocaba, nos dijeron que no podíamos entra con el bolso, que lo teníamos que dejar en taquillas y volver a hacer cola, así que pasamos bastante de perder más tiempo.

El mercado de San Pauli tiene un ambiente mucho más fiestero

Después del largo y nevoso día nos dirigimos a nuestro alojamiento, el Generator Hostel (el cual realmente recomiendo tanto por sus instalaciones como por el buen ambiente del mismo) para seguir al día siguiente recorriendo los mercadillos que nos faltaban.

viernes, 24 de agosto de 2018

Nueva política de Ryanair a partir del 1 de noviembre de 2018

Nos hemos levantado con la noticia de la nueva política de equipajes de Ryanair, a partir del 1 de noviembre la compañía comenzará a cobrar por llevar el segundo bulto en el avión, sí,sí, la trolley de 55x40x20 que al principio medían a todo el mundo estrictamente, luego dejaron de controlarlo y en los últimos meses la bajaban gratis a bodega si no habías comprado prioridad de embarque.


Cambios en la política de equipaje de Ryanair


Tras leer detenidamente el comunicado de la compañía pasamos a informaros del cambio:
  • Los pasajeros normales, que no paguen ningún extra, sólo podrán llevar en cabina un bulto, el que hasta ahora llamábamos el pequeño.
  • Si queremos llevar un segundo bulto, la trolley de 55x40x20 y 10kg de peso tenemos dos opciones:
  1. Pagar prioridad de embarque (6€ por trayecto) y llevaremos la maleta en cabina (limitado a 95 clientes por vuelo).
  2. Pagar una maleta embarcada de 10kg (8€ por trayecto) con el perjuicio consiguiente de tener que hacer cola para embarcala
  • Si no escogéis ninguna de estas opciones, en la puerta de embarque se os hará pagar 25€ por embarcar la maleta.
  • Volverán a pasar con los míticos medidores de hierro para controlar el tamaño de las maletas, así que ¡id con ojo!
  • Pero no todo son malas noticias, aunque Ryanair nos retuerce las tuercas una vez más, tal vez sea momento de rememorar los inicios de la compañía, donde todos íbamos como cebollas con mil capas encima para cumplir con su estricta normativa de tamaño de equipaje. Y es que el tamaño de la bolsa pequeña ha aumentado, ha pasado de 35x20x20 a 40x20x25. Si tenemos en cuenta que la trolley de cabina era 55x40x20, la nueva maleta pequeña permitida es más o menos la mitad de esta (25x40x20) y además dicen que el medidor de maletas será de 42x20x30 con lo que ganamos unos centímetros. ¡Sí! ¡Lo se! No da para muchas cosas, pero bueno, para escapaditas y, como he comentado, volver a como volábamos al principio con la compañía, tal vez sea factible, tendremos que estudiarlo cada uno en nuestras casas.
    No dudamos de que es una técnica de la compañía para ganar más dinero, pero somos viajeros low cost, ¿no? ;) Siempre hay formas de adaptarnos a los cambios. Y, si eso no es posible, pasarnos a una de sus competidoras, Norwegian, Vueling,…. Pues con el pago extra seguramente los precios se igualen bastante.
  • Por último, hemos dicho que estos cambios entran en vigor el 1 de noviembre, pero ¿qué pasa con todos aquellos que ya tengáis vuelos comprados para una fecha posterior? A pesar de que el comunicado dice que se aplicará a reservas realizadas a partir del 1 de septiembre, en las preguntas frecuentes se dice expresamente que todos aquellos que hayan realizado antes del 1 de septiembre una reserva para un vuelo posterior al 1 de noviembre pueden optar entre: pagar la prioridad de embarque (6€ por trayecto), pagar una maleta embarcada (8€ por trayecto) o cancelar gratuitamente su reserva. Un gran perjuicio para todos aquellos que ya hubieran adquirido un vuelo de la compañía sin conocer el cambio de condiciones.
  • En cuanto a los pasajeros que viajan con niños no hay cambios respecto a la maleta de 5kg gratuita permitida y tampoco hay cambios en relación al equipaje por prescripción médica.


En resumen, antes podíamos llevar una trolley de hasta 10 kg con las medidas 55x40x20, más un bolso de 35x20x20 de forma gratuita, y facturar varios tipos de maletas, o de 15kg o de 20kg, con diferentes precios, a elegir según nuestras necesidades. Ahora sólo es posible facturar la maleta de 10kg (por 8€ si no la queremos llevar en la cabina como priority por 6€ o ya no quedan billetes prioriy y una maleta de 20kg por 25€, sin más opción.

En definitiva perdemos una cantidad considerable de capacidad de equipaje y seguimos pagando los mismos precios, un ardid de Ryanair para aumentar sus beneficios.

Esperemos que este artículo os haya servido de ayuda y haya aclarado vuestras dudas. ¡A seguir viajando low cost!

lunes, 6 de agosto de 2018

Hachijojima, la isla subtropical a una hora de Tokyo

Cuando se planea un viaje a Japón, uno piensa en tiendas frikis y en templos repletos de toris, pero Japón es mucho más que eso, también es un país de aguas cristalinas y paisajes de ensueño. Quizá en un primer viaje, sobretodo si no os vais muchos días, no os de tiempo a abarcar más de lo básico e imprescindible. Pero si sois ya unos habituales del país del sol naciente, deberías descubrir estos lugares algo más desconocidos, como la isla de Hachijojima, la cual se encuentra bastante cerca de Tokyo y donde podréis disfrutar de inolvidables experiencias como nadar entre tortugas.

Hachijojima  (Autor de la foto: Kentagon / Licencia: CC BY-SA 4.0)

Hachijojima es una isla volcánica perteneciente al archipiélago Izu. Está situada a menos de 300 kilómetros de Tokyo, en el Mar de Filipinas, y se ha convertido en un popular destino turístico en Japón, por su clima subtropical y su facilidad de acceso.

Cómo llegar a Hachijojima


La isla está bastante bien comunicada, tanto por mar como por aire. ANA conecta la capital japonesa desde Haneda con el aeropuerto de Hachijojima con tres frecuencias diarias (tiempo de vuelo, una hora) mientras que un ferry nocturno te permite realizar las 10 horas de travesía mientras descansas en uno de sus confortables camarotes. Voyagin ofrece excursiones de uno o dos días para visitar la isla, combinando uno de los dos medios de transporte con actividades únicas e inolvidables.


Actividades recomendadas en Hachijojima


Nuestros amigos de Voyagin han recopilado una serie de experiencias para disfrutar de la isla de Hachijojima, que de seguro no os decepcionarán. Desde excursiones en el océano o en la montaña a deleitar vuestro paladar con la cocina local.

Para nuestro siguiente viaje a Japón ya nos vamos apuntando los siguientes planes que no nos podemos perder:




Si ya habéis visitado la isla de Hachijojima, os invitamos a compartir con nosotros y nuestra comunidad vuestras experiencias y recomendaciones, entre todos hacemos que nuestra pasión por viajar sea más enriquecedora ;)

miércoles, 21 de marzo de 2018

Cuarta compra con la tarjeta Viabuy Mastercard prepago en eDreams -- 28€ de ahorro más 6.3€ de cashback

Seguimos intentado sacar el máximo partido de la tarjeta Viabuy Mastercard prepago. Como os explicaremos a continuación, con esta cuarta reserva ya terminamos de recuperar el coste de la tarjeta y empezamos a obtener un ahorro real.

Vuelo a Barcelona barato con la tarjeta Viabuy Mastercard prepago en eDreams

Una vez llegado el día en que podíamos usar de nuevo la tarjeta, tras los tres meses de espera desde la reserva previa, procedimos a realizar una reserva de vuelo. El destino, en esta ocasión, será Barcelona desde donde iremos a Lleida por un un compromiso social y, además, aprovecharemos para subir a Andorra y disfrutar del espectáculo de Cirque du Soleil, cita a la que hemos acudido los dos últimos veranos.

domingo, 4 de marzo de 2018

🌸 Vive el Hanami con Voyagin

Nuestros amigos de Voyagin han preparado una guía (en inglés) para disfrutar al máximo del Hanami. En este post traducimos y adaptamos, con su permiso, el material creado por el grupo de contenidos de Voyagin.

Hanami, la fiesta del cerezo en flor 🌸


Desde finales de marzo hasta mediados de abril (incluso en mayo si os desplazáis hasta ciertas zonas de la isla norte) podréis disfrutar del espectáculo que nos brindan los cerezos en flor en el país del sol naciente.. Aquí tenéis el calendario de floración previsto, elaborado por Voyagin:

Autor: Voyagin


En Japón, el Hanami (literalmente, "ver flores") habitualmente se celebra con picnics en parques o en riberas de ríos, con familiares y amigos. El origen de esta tradición milenaria se remonta a los tiempos en los que los granjeros trataban de predecir si la cosecha sería abundante observando el estado de las flores de los cerezos. De hecho, el Hanami también se puede realizar con otras flores, pero dado que las flores del cerezo se pueden ver perfectamente desde debajo del árbol, se considera que éste es el más adecuado para el Hanami.

martes, 2 de enero de 2018

Tercer Viaje a Japón XII (Fin de Año) - Último día en Tokyo en los jardines Rikugien

[07/01/2017]

Nuestro último día de viaje, recordando la decoración navideña visitada, con nuestra maleta a presión con todas las compras, incluidas las realizadas el día anterior, apurando las últimas horas para disfrutar de hasta el último rincón de Tokyo, esta ciudad que nos tiene enamorados y a la que ya estamos deseando volver.

Jardines Rikugien (Tokyo)
Rikugien, un reflejo de la belleza de los jardines japoneses


Rikugien, jardín tradicional para nuestro último día en Japón


Nuestro vuelo salía de Haneda a las 00:35, así que teníamos todo el día por delante. Pero lo primero que teníamos que hacer era buscar un lugar donde dejar las maletas, ya que el apartamento lo dejábamos por la mañana, así que fuimos hasta unas taquillas en Shinjuku. Una vez sin el equipaje fuimos a despedirnos del Japón más tradicional en los jardines Rikugien.