miércoles, 18 de octubre de 2017

Tercer Viaje a Japón IX (Fin de Año) - Kawaii Shopping Day

Aunque los templos japoneses nos encantan, también nos apetecía ir un poco de compras a disfrutar de la moda japonesa y, como no, seguir con la decoración navideña ;)

Venecia en pleno Tolyo Dome

[04/01/2017]

Un poco de compras, comida Kawaii y el túnel de luces navideñas


En nuestro viaje anterior nos habíamos quedado con las ganas de visitar Alice on Wednesday, así que eso era lo primero que teníamos reservado para ese día. Como ya comentamos, hay que coger número para entrar, ya que la tienda es pequeñita y sólo cabe un número determinado de personas. Así que nos pasamos por delante de la tienda, en Harajuku, cogimos número y fuimos a dar un paseo hasta las 11:00 que abrían.

Aquí podéis ver las tarjetitas con la reserva para entrar en la tienda de Alicia ^_^

Minutos antes de las 11:00 nos dirigimos a la puerta pero nos indicaron que debíamos ir hasta la calle paralela, la principal, donde se estaba formando la cola para entrar, ¡para todo hacen cola! Jajaja.

Llegada la hora nos fueron guiando en fila india para ir entrando por la puertecita de la tienda. Os recomiendo encarecidamente que la visitéis si vais a Japón, es una cucada de tienda ¡me lo habría comprado todo! Eso sí, los precios no son especialmente baratos, así que uno se tiene que contener y comprar menos de lo que quisiera :p

La tienda tienes tres pequeños pisos decorados hasta el más mínimo detalle, pero todo es tan pequeño y tan lleno de cosas que te sientes como Alicia cuando se vuelve gigante por haber bebido de la botella. Y, como no, la dependientas siempre perfectas y monísimas, lo que también te hace pensar en lo duro que debe ser vivir en Japón y tener que ir siempre perfecta por exigencias sociales :-/

Salimos, aunque debo reconocer que me hubiera quedado todo el día allí :p y nos dirigimos hacia una tienda de ropa de segunda mano que se encuentra muy cerca, Kinji, está en el sótano del edificio situado en Shibuya-ku Jingumae 4-chome 31–10. La verdad es que para mi no vi mucha cosa interesante pero para Pere sí, así que tocó su momento de compra ;) Lo bueno de estos locales de ropa de segunda mano es que puedes encontrar ropa de marca en muy buen estado de conservación y a un precio muy rebajado.

Al salir ya era hora de comer así que en ese mismo edificio subimos hasta el 4º piso, donde se encuentra el Kawaii Monster Cafe. Vale, todos sabemos que cuando uno tiene las expectativas muy altas en algo se decepciona, por eso tampoco quiero exagerarlo y que cuando vayáis os sepa a poco, pero es que ¡¡me encantó!! Una mezcla perfecta de colores, surrealismos, kawaiismo (si me permitís la expresión), como el sueño de unicornio flipando por las drogas jajajaj, es muy difícil de explicar, hay que visitarlo ;)

Ya haciendo cola puedes disfrutar del ambiente Kawaii Monster

Pero pasemos a la parte práctica, llegas al 4º piso y ¿qué hay? ¡Sí! ¡Lo habéis adivinado! ¡Otra cola! XD Pero no os desaniméis, los japoneses son tanto ordenados como preocupados por sus semejantes, así que las colas pasan bastante rápido, y seguro que esperareis menos tiempo del que pensabais. Cuando toca tu turno, te enseñan las 4 pantallas que muestran las 4 zonas que tienen (setas mágicas, unicornios con biberones de leche, bar de experimentación y sala de té), para que elijas una (aunque tal vez si está muy lleno no te dejen elegir). Nosotros elegimos la de los unicornios, una vez visitado recomiendo que elijáis la misma o la de las setas, a mi fueron las que me gustaron más, aunque os podréis pasear tranquilamente por todas y además están prácticamente juntas (el local es más pequeño de lo que uno se imagina).

Unicornios bebiendo biberones...
...y setas mágicas ^_^

Una vez elegida zona te acompañan a tu mesa y te muestran la carta. Debéis tener en cuenta que te obligan a un consumo mínimo, así que pedimos un menú, formado por un plato principal (Pere pidió una hamburguesa monstruo y yo espaguetis paleta de colores), bebida, y un vasito de helado, se podía aumentar con un postre mejor, más friki, pero por lo elevado de los precios ya nos bastó con el menú básico.

Como ya he comentado, te puedes levantar siempre que quieras y hacer fotos a todo, incluso en el centro de la sala hay una especie de tiovivo en forma de pastel con diversas figuras psicodélicas. Así que estuvimos un buen rato entre comer y pasearnos, además a diferencia de los restaurantes de Alicia, la comida estaba muy buena, lo cual es de agradecer.

Al salir, como estábamos tan cerca, era inevitable ir a dar un paseo por Takeshita Dori. La famosa calle, conocida por todos por su variedad de estilos y por las chicas vestidas de Lolita que se pasean en los días festivos, estaba como siempre a reventar. Es una calle que me encanta, tiene tiendas chulísimas, tanto de ropa, como de accesorios, de dulces e incluso un Daiso (estilo tienda de todo a cien), sin embargo hay tantísima gente que apenas puedes ver las cosas bien y llega un momento en que es un poco agobiante.

¡A comprar en Takeshita Dori!

Desde aquí nos dirigimos al Tokyo Dome City, centro comercial ubicado al lado de los jardines Konrakuen, podemos llegar desde varias estaciones, Korakuen Station salida 2 o Kasuga Station salida A1, o Suidobashi Station salida oeste.

Nos encontramos mucha más iluminación de la que imaginábamos y resultó ser una de las zonas más bonitas. Como ya os contamos, tenía una decoración estilo italiana, incluso con una torre de Pisa, pero lo que más me gusto fue el pasillo de luces Milky Way, en el que al cogerte las manos delante de un sensor las luces se iban encendiendo, si miráis el vídeo veréis a lo que me refiero ;) Aunque a Pere lo que más le gustó fue Fountains to Music, un espectáculo en el que el agua y la luz bailan al ritmo de la música, aunque debemos destacar que esto no es específico de Navidad sino que se encuentra todo el año.

Aquí tenéis los horarios del espectáculo de agua con luz y sonido

 Nuestra intención era ir a cenar a Shibuya al Genki Sushi pero, como siempre, nos enredamos más de lo esperado y se nos hizo un poco tarde, así que como vimos que allí mismo había un sushi de cinta decidimos probarlo. ¡Gran error! No solo no estuvo especialmente bueno, sino que además hacia un frío que pelaba y no tenían apenas variedad de comida :-/ Bueno, errando se aprende.

Empezaba a hacer bastante frío así que nos fuimos a dormir calentitos y a soñar con Mickey, al que veríamos al día siguiente.