jueves, 24 de agosto de 2017

Tercer Viaje a Japón VII (Fin de Año) - Saludo de la Familia Imperial

Después de presentar nuestros respetos al enorme Buda de Ushiku, tocaba presentarlos al mismísimo Emperador de japón.

Kokyo, el Palacio Imperial de Tokyo

[02/01/2017]

Visita a la Familia Imperial, comida con Alicia en su País de las Maravillas y despedida al gran Gundam ¿Qué más se puede pedir?


Cada día 2 de enero abren los jardines interiores del Palacio Imperial (Kokyo) de Tokyo para que la gente pueda ir a recibir el saludo y felicitación del nuevo año de la Familia Imperial. El horario es de 9:30 a 14:00, durante el cual la Familia Imperial realiza cinco apariciones, pero os recomiendo llegar prontito porque, como en la mayoría de cosas en Japón, hay que hacer cola.

La entrada es por la puerta principal (Nijubashi), nosotros fuimos a través de la estación Otemachi y en 5 minutos ya estábamos en la cola, aunque si miráis en un mapa veréis que hay muchas estaciones en la zona. Al llegar pasas un control de seguridad y desde allí ya nos fueron dirigiendo a una cola delimitada por cintas. Una vez allí vimos que había varias colas mediante las que van organizando la gente que puede entrar en cada una de las apariciones.

Aquí podéis ver las colas en las que nos iban organizando para entrar al Palacio
Cuando llegó nuestro turno entramos nos dirigimos en masa hacia la puerta de entrada

La primera aparición era a las 10:00, nosotros llegamos sobre esa hora y esperamos más de una hora para poder entrar, así que recomendamos llegar con tiempo y con paciencia ;). Justo al entrar nos dieron unas banderitas, al principio no supimos muy bien porque, pero pronto lo descubrimos, tras el discurso del Emperador la gente la agita fuertemente,creando un sonido festivo y envolvente.

Estas son las banderitas que nos entregaron ^_^

Una vez nuestra cola comenzó a avanzar entramos por la puerta del palacio y nos fueron llevando cual borreguitos hasta el balcón del edificio donde debía aparecer el emperador y su familia. Estábamos como sardinas en lata, no se veía bien, y además la familia técnicamente no sale al balcón sino a una zona acristalada donde, a causa del reflejo del sol casi no se ve nada.

El Emperador Akihito, acompañado, entre otros, por la Emperatriz Michiko y el Principe heredero Naruhito, pronunció un breve discurso -apenas duró un minuto- felicitando el Año Nuevo, deseando salud y paz para su pueblo y el resto del mundo (no fue muy innovador que digamos ;-)). Dado que se posteriormente se anunció la futura abdicación del Emperador, quizá presenciamos un hecho histórico al ser su último discurso, aunque lo más probable es que sea su penúltimo discurso ya que parece que a principios de 2018 aún no se habrá consumado su abdicación.

Ingenua de mi pensaba q veríamos a la Familia Imperial en un balcón al aire libre,
pero no, aparecería detrás de esos cristales
Por el reflejo de la luz, esta es la mejor imagen que nuestra cámara pudo captar del saludo de la Familia Imperial :-/

Salir de allí también fue una verdadera odisea, una auténtica marea de gente que te llevaba más que caminar por tu propia voluntad, de hecho incluso perdí a Pere hasta que conseguimos salir a una zona más amplia. La salida se realiza por tres puertas: la puerta Sakashita-mon, la puerta Kikyo-mon y la puerta Inui-mon.

¡Parece un concierto de algún grupo internacional, eh!:p

La verdad es que no es gran cosa, sobretodo porque por decirlo de alguna manera no va con nosotros, pero aún así recomiendo que vayáis. ¿Por qué? Porque es una ocasión única de hacer algo diferente, no todos los días puede ver uno al emperador de Japón, y porque así uno se siente más cerca de los japoneses y sus costumbres. Si estáis interesados, aquí podéis encontrar más información (enlace en inglés).

Cuando conseguimos salir de la aglomeración de gente decidimos ir a descubrir el restaurante de Alice in a Magical Land. El sitio es realmente una cucada, aunque, como ya comentamos, nos quedamos con las ganas de probar los postres con formas, así que nos limitamos a tomar unas tostadas y salimos a buscar el otro restaurante de Alicia de la zona, Alice in Fantasy Book. Éste se encontraba cerrado al mediodía, pero así lo ubicamos para una próxima visita, ya que como se encuentran en sótanos o en zonas algo escondidas y los indicadores no son muy grandes a veces cuesta un poco encontrarlos.

A la recepción de Alice in a Magical Land no le falta detalle
Esperando nuestro turno entre los setos del laberinto

Sí, como solo habíamos tomado unas tostaditas, deberíamos haber comprado algo salado, pero… vimos esos típicos crepes dulces cargados con helado, fruta, chocolate…. Y no nos pudimos resistir, ¡la verdad es que están de vicio!

Dudábamos sobre que hacer esa tarde y al final nos decidimos a visitar la isla artificial de Odaiba, en esta ocasión fuimos y volvimos con el monorail. Nuestra primera visita fue al mítico Gundam, lástima que ahora ya no esté, aunque dicen que la futura estatua será mucho mejor que esta, habrá que esperar un poco, aunque no mucho ya que según las noticias publicadas el nuevo Gundam estará terminado e instalado a finales de septiembre.

¡Adiós, Gundam! Aunque te sustituyan por otro mejor, siempre te recordaremos

Continuamos visitando la iluminación navideña de Venus Fort, aunque la verdad es que como es de temática europea pues no nos llamó especialmente la atención. Y acabamos con la decoración propia de los centros comerciales más destacados de Odaiba, sobre los que ya os hablamos en nuestro post de iluminación navideña, el cual no os podéis perder ^_^

Al final del día, buscando ya un sitio para cenar, en el piso superior del centro comercial Aqua City vimos un restaurante especializado en tonkatsu -el Tonkatsu Wako (とんかつ 和幸)-, así que decidimos entrar a ponernos las botas. ¡Buf! La verdad es que nos nos lo podíamos ni acabar, en su vida diaria los japoneses comerán platos pequeñitos pero luego en los restaurantes te ceban jajaja.

El restaurante tiene unas vistas inmejorables a la bahía de Odaiba, con el Rainbow Bridge iluminado como protagonista

Con la barriga bien llena y cansados de largo día nos volvimos a nuestro apartamento a descansar para el largo trayecto que nos esperaba hasta Narita al día siguiente.