lunes, 31 de octubre de 2016

Nueva Zelanda IX - Aventura, localizaciones de El señor de los anillos y relajación total en Queenstown

Tras desplazarnos a uno de los fiordos más bonitos del mundo, tocaba disfrutar del turismo de aventura en Queenstown.

Tati-Aragorn, hija de Juanthorn, defendiendo la Tierra Media

[07/03/2016]

Saltamos en el agua con el jet boat, nos convertimos en protagonistas de “El señor de los anillos” por unas horas y al final del día descansamos como reyes en un recinto termal.


Nos levantamos muy emocionados porque nos esperaba un día lleno de aventuras. Nos recogieron a las 8:00, nuevamente en The Station, para disfrutar de un recorrido en jet boat por Skippers Canyon.

El jet boat es un tipo de lancha motora en la que el agua entra por delante y es expulsada fuertemente por la parte trasera, lo que la impulsa hacia delante a gran velocidad y permite hacer piruetas y derrapadas realmente emocionantes.

Nosotros contratamos la experiencia con Shotover Jet, pero hay otras empresas que ofrecen servicios similares. Sin embargo, tanto por lo que pudimos leer en nuestra preparación del viaje, como por lo que vimos in situ, os recomendamos elegir entre Shotover Jet o Dart River Jet Safari. Sinceramente, nosotros hubiéramos elegido esta segunda, pero cuando nos decidimos ya no quedaban plazas :(

lunes, 24 de octubre de 2016

Navidad en la ciudad medieval de Heidelberg

Descubrimos la ciudad de Heidelberg, mientras planeábamos nuestra escapada navideña a Frankfurt, para visitar sus mercadillos de Navidad. La verdad es que no habíamos oído hablar de esta ciudad, sin embargo por Internet vimos que era una visita muy recomendada, así que nos lanzamos a decidir por nosotros mismos. Heidelberg no nos defraudó, con toda la decoración navideña es una ciudad preciosa, pero aún sin ella, merece realmente una visita.

 
La estrella de Heidelberg nos guía hacia la Navidad

[13/12/2015]

Heidelberg, desconocíamos su existencia y sin embargo nos fascinó


Tomamos un tren desde la estación de Frankfurt hacia Heidelberg (a una horita de distancia) sobre las 9 de la mañana. Llegamos pronto así que dimos un bonito paseo bajo el sol dirigiéndonos a la parte antigua de la ciudad.

Encantadoras vistas a orillas del río

Paseamos por al lado del río, el cual nos dejó unas idílicas postales grabadas en nuestras retinas. La verdad es que Heidelberg bien merece una visita, sea o no navidad, aunque en estas fechas mucho mejor ya que la ciudad se engalana y la gente sale a la calle a festejar.

Por este paseo llegamos al centro histórico

Ya llegando a unas de las puertas de la antigua ciudad amurallada, nos desviamos hacia las montañas para descubrir una parte del llamado paseo de los filósofos, un paseo por en medio del monte, que permite captar unas fotos preciosas del valle y del centro histórico de la ciudad.

Puente Carlos Teodoro desde el paseo de los filósofos

Como ya se acercaba la hora de comer, bajamos a la plaza central para comer un delicioso perrito en uno de sus múltiples puestos de comida. Después de comer nos decidimos a subir al castillo, hay un funicular para llegar, pero nos aventuramos a subir a pie, si bien es cierto que es una cuesta bastante empinada, tampoco es muy largo y es totalmente factible hacerlo a pie, de hecho subían incluso niños pequeños.

Plaza principal con sus puestecitos navideños

La cuesta algo empinada que sube al castillo
El castillo es chulísimo, sus enormes jardines, las impresionantes vistas desde sus miradores y su patio interior repleto de puestos navideños y decoración ¡fue como un sueño! La verdad es que no me esperaba que fuera tan guapo, fue una gratificante sorpresa, pues antes de planificar este viaje ni siquiera habíamos oído hablar del lugar.

Castillo de Heildelberg
Los tenderetes inundando el patio del castillo

Estuvimos largo rato paseando por el castillo hasta que decidimos que era hora de bajar, pues aún nos quedaba por visitar el resto del casco histórico. Recorrimos los puestos navideños de la plaza principal y nos dirigimos hacia el puente de Carlos Teodoro a tocar el espejo del mono para tener salud, pero no los ratones no que no queremos tener familia numerosa XD Supersticiones aparte el puente es espectacular y bien merece la visita y, si vais al paseo de los filósofos, desde allí se pueden tomar grandes fotos de él ;)

A ver si el espejo del mono me da suerte en la salud  ;)
Arco de entrada al puente Carlos Teodoro

Volvimos a recorrer el resto de la ciudad antigua, la mayoría de sus plazas con su propio mercadillo particular, unas más artesanales, otras con comidas e incluso una donde se vendían abetos navideños.

Los abetos preparados para recibir la navidad

En una, como no podía ser de otra manera, estaba situada la pista de hielo, no demasiado grande pero si con mucho encanto ya que de fondo se podía disfrutar de la vista del castillo, precioso, sobre todo por la noche cuando éste se ilumina.

El castillo se puede ver desde una de las plazas
El castillo iluminado por la noche es aún más guapo, si cabe, que durante el día
Pista de hielo a los pies del castillo

Una de las cosas que más llamó nuestras atención, que ya habíamos visto como pequeñas figuritas pero no en tamaño real o gigante mejor dicho, son como unas figuras circulares en las que se encienden unas velas y estas hacen que la hélice superior de vueltas, lo veréis mejor en la foto ;) Si bien es cierto que las figuras péqueñas si empelan velas, pero estos adornos navideños por las calles no, simplemente lo recrean, pero son súper bonitos ^_^

En los reales el calor de las velas mueve el molinillo

Teníamos mucho tiempo, nuestro autobús no salía hasta las 2:50, así que paseamos hasta la hora de cierre de los mercadillos (21:00h) y nos fuimos a cenar al McDonald's de al lado de la estación.

¿El autobús salía a las 2:50h? Os estaréis preguntando. Sí, me explico, nuestro vuelo salía de Frankfurt-Hahn a las 6:30, así que no quedaba otra que coger un autobús de madrugada aunque volviéramos a Frankfurt, y pensamos ¿vamos a pagar un hotel para dormir un par de horas? ¿Para no pasar la noche entera? Pues no, hacemos un poco de tiempo, cogemos el autobús desde Heidelberg a las 2:50 y dormimos ahí que son un par de horas.

Así que ¡Gracias McDonalds por cerrar tan tarde! Estuvimos ahí metidos, wifi incluida jeje, hasta poco antes de las 2:00 y luego ya dentro de la estación, donde la gente era algo más variopinta y daba un poco más de mal rollo, afortunadamente había vigilantes de seguridad, así que no había porque preocuparse.

Llegada la hora tomamos el bus, dormimos, llegamos al aeropuerto, cabeceamos, tomamos el vuelo y dormimos, y al llegar a Palma ¡¡directa al trabajo!! Jajaja

Fue una gran experiencia que por supuesto volvería a repetir ^_^








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lunes, 17 de octubre de 2016

Frankfurt y sus mercadillos navideños

Se acercaba la Navidad y estábamos deseosos -sobretodo yo :p- de conocer otro de esos maravillosos mercadillos navideños que surgen por toda Europa (ya habíamos visitamos algunos en Bélgica y en Londres). Buscamos en internet dónde podíamos viajar de un modo económico y el resultado fue Frankfurt: el vuelo nos costaba 0,18€; sí, habéis leído bien, 18 céntimos de euro, aunque reconocemos que no es habitual encontrar estos precios, que sólo son posibles pagando en Rumbo.es con la tarjeta Maestro y que en realidad Ryanair no vuela, como suele suceder, realmente a Frankfurt, sino a Hahn, con lo que después tuvimos que tomar un bus hasta la ciudad, que nos salió por 14€ por persona, así que bueno, el precio de volar a Frankfurt y llegar al centro de la ciudad sería de menos de 29€... si hubiésemos vuelto desde Frankfurt pero... ¡volvimos desde Heidelberg! ;-).

El cálido ambiente navideño en el mercado navideño de Frankfurt

[11/12/2015]

Descubriendo la Navidad en Frankfurt


Nuestro vuelo salía de Palma a las 9:10, pero contando el trayecto de bus hacia la ciudad, llegamos a Frankfurt alrededor de las 15:00. Nos dirigimos al hotel a hacer el check in, un Easyhotel, barato, a unos 5 minutos andando de la estación central; era nuevo (inaugurado apenas hacía un año) y un poco más grande de lo que estamos acostumbrados ¡además tenía ventana! Eso en este tipo de hoteles es todo un lujo jajaja Una vez ubicados salimos a conocer la ciudad.

Nuestra habitación en el Easyhotel de Frankfurt

Estación central en Frankfurt

Fuimos bajando hacia el centro neurálgico, pasando por la famosa escultura del euro, ya que Frankfurt, como sabréis, es la sede del Banco Central europeo, hasta llegar a Römerberg. Römerberg es una de las principales plazas de la ciudad y es considerada el centro de la ciudad vieja y, asimismo, del propio mercado de Navidad. En esta plaza se ubica el Ayuntamiento y es donde, durante todo el período navideño, se realizan pequeños conciertos de villancicos, además de un bonito carillón en la iglesia de San Nicolás situada en la misma plaza.


Famosa escultura del euro, símbolo del Banco Central Europeo

Paseamos por el vistoso mercado con su imponente árbol de navidad, considerado el más grande toda Alemania. Seguimos el mercado hacia el río, donde en una pequeña plaza probamos unas patatas rebozadas que acompañaban de una salsa, la verdad es que de un primer bocado estaban buenísimas, pero, al igual que los churros, estos productos chupan mucho aceite y llenan enseguida.

El árbol de navidad más grande de toda Alemania
Aquí probamos las patatas rebozadas

Volvimos a la plaza del ayuntamiento, esta vez para seguir el recorrido en dirección contraria, donde dos filas de tenderetes de todo tipo de productos, tanto artesanales como gastronómicos, nos llevarían hasta el centro comercial MyZeil. Valió la pena acercarse hasta él, ya que lucía una decoración espectacular, unos ciervos que entraban volando en el edificio, muy bien logrados, ¡una pasada! Creemos que deben ir cambiando la decoración cada año, pero no lo podemos asegurar; sea como sea, seguro que vale la pena visitarlo. Nuestro error fue pensar que no valía la pena entrar, que era un centro comercial estándar, como cualquier otro, menos mal que lo resolvimos al día siguiente, ya que la decoración interior es igual o mejor que la exterior.

Los ciervos entran en el centro comercial
La dcoración navideña inunda las calles

Volvimos sobre nuestros pasos hasta la plaza principal y nos dirigimos a nuestro hotel, dando por finalizado el día.

[12/12/2015]

Tour privado, un poco de historia y un poco de Navidad


Como es habitual en nuestros viajes, nos informamos sobre los free tour que había en la ciudad y encontramos Frankfurt on foot, así que nos dirigimos a las 10:30 al punto de encuentro. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que estaba al guía sólo y no parecía que hubiera nadie más interesado por los alrededores, esto nos dio algo de corte, principalmente porque el tour era en inglés y mi nivel de inglés es bajísimo, pero nos lanzamos, lo mismo alguien más se animaba si nos veía, no fue así, hicimos lo que viene siendo un tour privado jajaja.

El guía, un militar americano ya retirado que por azares amorosos terminó instalándose en el país, nos acompañó por toda la ciudad, explicándonos cada rincón de la misma, desde sus orígenes históricos a detalles tan peculiares como una figura de Spiderman que hay encima de un edifico y nadie sabe porque ni quien la ha colocado. El problema es que Pere en muchas ocasiones debía actuar de traductor, así que no fuimos una gran compañía (sí, sigo trabajando en mi inglés, pero a mi edad todo cuesta más :p).

Comenzamos nuestro recorrido en la plaza del ayuntamiento, donde nos dio una breve explicación de los edificios circundantes, muchos de ellos destruidos durante la guerra pero reconstruidos manteniendo el mismo estilo.

Römerberg o plaza principal de Frankfurt

Seguimos visitando el puente que cruza el río, como no, lleno hasta arriba de candados para que se caiga.

Volvimos al puente por la noche

Volvimos hacia la plaza del ayuntamiento y nos dirigimos hacia la iglesia de San Bartolomé, lugar donde durante largo tiempo tuvieron lugar importantes coronaciones, y pasamos por delante la casa de Goethe (a riego de quedar como unos catetos, nos sorprendió mucho como se pronuncia este nombre en realidad). Comimos una buenísima currywurst en Kleinmarkthalle, el mercado de comida más famoso de la ciudad.

En los pasillos del Kleinmarkthalle

Visitamos el mercadillo navideño LGTB (el cual no habíamos encontrado el día anterior y que no tiene nada que lo distinga, simplemente el nombre). Seguidamente visitamos el edificio de la Bolsa de Frankfurt. En la plaza nos fotografiamos con las dos estatuas que simbolizan el alza y baja de la bolsa, el toro y el oso respectivamente. Según nos explicó el guía, esto se debe a la naturaleza precavida de los alemanes, así que, a diferencia de la Bolsa de Nueva York donde solo está representado el toro, quieren tener presente que también habrá épocas bajistas (el oso).

Toro y oso, frente a frente, en la Bolsa de Frankfurt 

Vimos un trozo del muro de Berlín que está situado en el centro de la ciudad, y un muro conmemorativo del holocausto nazi, con los nombres de cerca de 12000 víctimas judías de Frankfurt. La verdad es que esto fue realmente impactante y un buen fin de tour que nos dejó con un sabor agridulce.

Contemplando los restos de una de las mayores vergüenzas del siglo XX
La conmovedora imagen con la que terminó nuestra visita guiada

Al finalizar la visita guiada dimos una nueva vuela alrededor de los sitios que nos habían llamado más la atención para poder hacerles fotos tranquilamente. Y seguidamente volvimos a hacer el recorrido de mercadillos navideños, disfrutando de toda esa decoración que me encanta y que sólo podemos disfrutar uno o dos meses al año. Y en esta ocasión sí entramos en el centro comercial MyZeil, la decoración interior, como he dicho, es tanto o más espectacular que la exterior, un árbol grandísimo está situado justo en el centro y demás árboles y ciervos decoran todo el centro, totalmente recomendable que entréis si visitáis la ciudad.

Ciervos...
...más ciervos...
...y el gigantesco árbol de Navidad ^_^

Además, en una terraza del centro comercial se encuentra una pista de hielo, bastante pequeña pero siempre crea ambiente ver una pista de patinaje sobre hielo en navidad.

La pista de hielo de MyZeil

Al acabar ya era tarde y tocaba recogerse para coger el día siguiente el tren hacia Heiderberg, donde nos esperaban varios mercadillos más (en especial, ¡el situado en su castillo!).







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martes, 11 de octubre de 2016

Nueva Zelanda VIII - Bajo las cataratas en el fiordo Milford Sound

Una vez ya asentados en Queenstown y controlada la ciudad, tocaba una nueva gran aventura: la visita a un fiordo por primera vez, concretamente al Milford Sound. Tuvimos dudas sobre si visitar Doubtful Sound o Milford Sound, sin embargo por lo que investigamos parecía más interesante y bonito este segundo, aunque seguro que el Doubtful Sound también está muy bien, entre otras cosas por tener una menor afluencia de turismo.

El inolvidable fiordo Milford Sound

[06/03/2016]

Milford Sound - una maravilla de la naturaleza


Cuando tuvimos decidido que fiordo visitar, ya que por cuestión de tiempo no nos era posible visitar ambos, tocaba decidir cómo ir, si por nuestra cuenta o con un tour, y en este último caso con qué empresa.

Es posible llegar hasta el fiordo por tu cuenta aunque, obviamente, una vez allí deberás contratar una de las múltiples excursiones en barco para poder adentrarte en él. Sin embargo no es recomendable la visita por libre, ya que la carretera por la zona geográfica de Fiordland es bastante insegura si no la conoces, principalmente por los fuertes vientos que soplan y las estrechas carreteras con curvas.

jueves, 6 de octubre de 2016

Nueva Zelanda VII - Queenstown, su encanto y las mejores hamburguesas del mundo ;)

Después de un día de emociones en la cima de un glaciar y de relajación total en una hot pool, nos esperaban unas 4 horas de coche hasta Queenstown con varias paradas intermedias. 

Vistas del lago Wanaka desde uno de sus miradores

[05/03/2015]

Queenstown nos embrujó


Nos levantamos, tomamos el reducido desayuno del hotel y nos pusimos al volante camino a Queenstown. Nuestro itinerario pasaba por el famoso lago Wanaka, así que no nos podíamos perdonar no pararnos. A la orilla del lago hacia bastante frío y muchísimo viento, así que no estuvimos demasiado tiempo, pero es impresionante, muy grande y con unas vistas espectaculares, aunque hay que reconocer que lo son la mayoría de lagos del país, así que si no podéis pasar por él no os preocupéis seguro que pasáis por otros igual de impresionantes ;)