miércoles, 27 de abril de 2016

Volvemos a Japón XIII - Kanazawa, viaje al Japón feudal

Tras conocer el monte Kurama en nuestro recorrido de Kibune a Kurama, nuestro viaje continuaría hacia los Alpes Japoneses, o al menos hasta donde pudiéramos llegar, ya que hay muchas zonas a las que en invierno no se puede acceder por la nieve. En esta ocasión, nos detuvimos en la ciudad de Kanazawa, donde tuvimos la oportunidad de conocer mejor cómo vivían los samuráis en la época feudal, además de una visita (pasada por agua) a los jardines Kenrokuen.

El agua juega un papel muy importante en los jardines Kenrokuen, como no podía ser de otra manera en un jardín japonés.

[13/03/2015]

Inmersión en la cultura samurái y visita a los jardines Kenrokuen


Nos levantamos temprano para coger sobre 7:30 el tren, concretamente un express Thunderbird, hacia Kanazawa. El trayecto dura algo más de dos horas pero no me hubiera importado que fuera más largo, ya que los paisajes que vimos en su recorrido fueron espectaculares. Capas de nieve por todo, campos cubiertos de nieve hasta donde llega la vista, me hubiera parado en cualquier punto en medio de la nada para simplemente tumbarme sobre el manto blanco. Pero claro, no sabíamos donde estábamos, ni si nos podíamos parar en una estación cualquier y llegar a esos campos, y además íbamos cargados con las maletotas, así que llegamos hasta Kanazawa.

jueves, 21 de abril de 2016

Volvemos a Japón XII - Kibune y Kurama

Después de un día recorriendo los alrededores de Kyoto, llegó el día más excursionista de los que teníamos preparados, en el que iríamos del pueblo de Kibune al de Kurama a través del monte Kurama que, según habíamos podido leer en foros de viajes, bien valía la pena, y realmente no puedo hacer menos que recomendarlo.

La puerta principal (Niomon) del templo de Kurama

[12/03/2015]

Caminata de Kibune a Kurama y visita a Dotonbori (Osaka)


Para llegar a Kibune tomamos desde la estación de Kyoto la JR Nara Line Local hasta Tofukuji, desde aquí Keihan Main Line Local hasta Demachiyanagi y, por último, la Eizan Electric Railway Kurama Line hasta Kibuneguchi. Igualmente recordad que para cualquier recorrido conviene consultar la web o la app de Hyperdia, donde están los horarios actualizados y encontraréis la mejor manera de llegar a vuestro destino.

jueves, 14 de abril de 2016

Volvemos a Japón XI - Un día muy completo en Kyoto y alrededores: Arashiyama, Iwatayama Monkey Park y Kiyozumidera de noche

Después de nuestra visita a Universal Studios Japan, volvimos a Kyoto con la intención de descubrir algunos de los tesoros que albergan sus alrededores. Fue un día muy intenso en el que visitamos Arashiyama, Iwatayama e hicimos un recorrido nocturno por el Kiyozumidera.

El Kiyozumidera iluminado, un espectáculo que vale la pena

11/03/2015

El bosque de bambú de Arashiyama, los monos de Iwatayama y el Kiyozumidera con su iluminación nocturna

Para ir de Osaka a Kyoto tomamos el shinkasen a las 7:43 desde la estación Shin-Osaka. De este modo llegamos a las 8:00 al hotel, hora en que abría la recepción. En esta ocasión repetimos con el Kyoto Hana Hostel y, nuevamente, no nos decepcionó.

Nuestra austera habitación en el Kyoto Hana Hostel

Dejamos las maletas y tomamos nuevamente el tren, esta vez el Ltd. Exp. Kinosaki 1 hasta Kameoka, aunque dependiendo de la hora también podéis tomar la JR Sagano line.

Nuestra idea inicial era tomar un barquito en Kameoka que nos llevaría, paseando y contemplando los puntos de interés a lo largo del río Hozugawa, hasta el puente Togetsukyo, ya en Arashiyama. Cual fue nuestra desagradable sorpresa cuando llegamos y estaba todo cerrado, empezamos a mirar por todo, también había otra pareja en nuestra misma situación que nos dijo que estaba cerrado por mal tiempo :( La verdad es que nos hacía mucha ilusión, así que apesadumbrados y con la cabeza gacha recorrimos el camino de vuelta a la estación y tomamos un tren de vuelta hacia Arashiyama.

El embarcadero de Hozugawa-kudari, vacio :'(
Para quienes queráis hacer este recorrido, el embarcadero es muy fácil de encontrar, está muy bien indicado. Por cierto, aunque su web está en inglés, creemos que los guías solo hablan en japonés, aunque no podemos asegurarlo.

Indicaciones hacia el embarcadero

Una vez en Arashiyama, con más tiempo del que habíamos previsto, dimos un relajante y tranquilo paseo por el famoso bosque de bambú, al cual llegamos siguiendo la señalización, está todo muy bien indicado. Sinceramente, el bosque decepciona un poco, ya que pensábamos que podríamos pasear entre el bambú, en realidad vas por un camino asfaltado y a ambos lados, separado por una cerca, el bosque de bambú.

El camino divide el bosque de bambú
En más de una ocasión nos tuvimos que apartar para dejar pasar los coches. Además,si eres bajita como yo, es difícil hacerte una foto con los bambús. A pesar de ellos, llama la atención ver tantos juntos y, si se tiene suficiente tiempo, es una buena visita.

El denso bosque de bambú de Arashiyama

Continuamos nuestra visita por Arashiyama visitando el templo Tenryu-ji, la entrada cuesta 600 yenes y su horario es de 8:00 a 17:00. Lo que más nos llamó la atención del templo fue el gran estanque con sus carpas, que se encuentra en un precioso jardín. Además dentro del templo hay un pequeño bosque por el que pasear.

El templo Tenryu-ji, con su precioso jardín
Un bonito paseo por el bosque del templo Tenryu-ji

Salimos, comimos algo en un puestecito de la zona y nos dirigimos hacia Iwatayama Monkey Park. Se encuentra cerca del puente Togetsukyo, atravesando un torii naranja, está bien indicado. La entrada se compra abajo, en la base del monte, y se sube hasta llegar al refugio de los monos. Cuesta 550 yenes y su horario es de 9:00 a 16:00. La subida es bastante empinada y dura unos 20 minutos, pero durante el camino van poniendo carteles con preguntas en las que puedes ir aprendiendo cosas sobre los monos y así, a la vez que aprendes, vas descansando. Lo más importante que te dicen es que no los mires directamente a los ojos, ya que los monos lo pueden considerar como un desafio y atacar. Durante la subida vas viendo algún mono suelto por en medio del monte, pero arriba está realmente lleno.

El empinado camino hacia la cima del monte del parque de Iwatayama
Los monos nos recibieron desde el gran árbol

Aunque con un poco de reparo, pues al fin y al cabo son animales salvajes, disfrutamos mucho de tenerlos tan cerca. Puedes entrar en la caseta y comprar comida para dársela en los puestos señalizados, ellos ya lo saben y vienen corriendo jeje. Es una gran experiencia poder darles cacahuetes o un trozo de fruta, y ver como lo cogen con sus manitas, son super monos :p

¿Y mi comida?
El vigilante del mirador

Bajamos por el lugar señalizado, aunque la verdad me hubiera quedado todo el día allí arriba con los monitos. Dimos un último paseo por el pueblo, disfrutando de sus callejuelas y de vuelta hacia el tren.

Al llegar a Kyoto, nos dimos una duchita, nos arreglamos y salimos a ver un espectáculo único, el templo Kiyomizudera iluminado. Temporalmente iluminaban el templo por la noche, de 18:00 a 21:00, con un coste de entrada de 400 yenes. Para llegar tomamos el autobús 206 desde la estación central, ya que desde enfrente salen todos los autobuses, hasta la parada Kiyumizu-michi.

Ya habíamos visitado el Kiyomizudera en nuestro primer viaje y nos hacía mucha ilusión poder verlo todo iluminado. Y la verdad es que había muchísima gente con la misma idea, ¡estaba llenísimo! Y no nos decepcionó ¡fue super bonito! También es cierto que si no lo conoces conviene que vayas de día, porque por la noche hay algunos sitios que no se pueden visitar.

La entrada al Kiyozumidera

Una pena que no tuviéramos un buen trípode para poder hacer reflejar fielmente la impresionante iluminación, pero siempre quedará en nuestro recuerdo como una noche muy especial.

Una imagen para el recuerdo

Al salir había un grupo de niños cantando canciones con instrumentos tradicionales. Básicamente estaban las familias mirando, pero a mi personalmente me encantó, fue como conocer un poco más Japón, sus costumbres, sus tradiciones, como estar un poco más cerca de conocerlos mejor.

La actuación musical que nos encontramos al pie del Kiyozumidera

Comimos en la callejuela comercial que va desde la carretera principal al templo, buscábamos el Nikuman (bollo relleno cocinado al vapor) que habíamos probado en nuestro primer viaje pero, aunque todos fueron buenísimos, no logramos encontrar exactamente el que queríamos.

Fuimos cenando de camino al autobús, buscando el Nikuman perfecto

Tomamos el autobús de vuelta al hotel, donde descansamos para el gran recorrido por la montaña entre Kibune y Kurama, que nos esperaba al día siguiente.