martes, 20 de diciembre de 2016

Nueva Zelanda XV - Día de tránsitos, de isla Sur a isla Norte, de los parques naturales a las ciudades

[13/03/2016]

Después de conocer la ciudad de Christchurch y su historia, tocaba tomar el camino de vuelta a la isla Norte, en cierto modo podríamos decir que nos encontrábamos en el ecuador de nuestro viaje, habiendo visto ya la isla Sur y quedándonos por delante toda la isla Norte.

Figura de Gandalf en el aeropuerto Wellington
Gandalf defendiendo a todos los visitantes de Wellington


Qué ver a las afueras de Christchurch


Nuestro vuelo salía de Christchurch a Wellington a las 16:50h, por lo que aún nos quedaba toda la mañana. Como ya comenté, si ahora volviéramos hubiera tomado el vuelo el día anterior, pudiéndole dedicar un día más a Wellington, ciudad que personalmente considero más interesante, pero claro, a veces estas cosas es difícil decidirlas a priori.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Nueva Zelanda XIV - El terremoto de Christchurch de 2011 y la réplica que sentimos

[12/03/2016]

Como el día anterior ya habíamos visto que el aparcamiento en Christchurch es variado y barato, decidimos acercarnos hasta un descampado situado muy cerca de la plaza principal, la plaza de la catedral.

Mural de grafiti en Christchurch
Mural creado tras el terremoto de 2011 que, según nuestro guía, muestra la unión y colaboración entre las personas para superar un mal momento

Visita guiada en Christchurch


Habíamos reservado un free tour, el cual comenzaba a las 11:00 en el cáliz (bueno, un cáliz muy moderno, yo no lo hubiera llamado así) de la plaza de la catedral. En este tour nos enteramos realmente del porque de tanto aparcamiento disponible, del cambio sufrido en la ciudad y del espíritu de su gente.

martes, 6 de diciembre de 2016

Nueva Zelanda XIII - El kiwi, emblema de Nueva Zelanda, en peligro de extinción

[11/03/2016]

Después de la tormenta viene la calma, y efectivamente, a pesar de los vientos huracanados del día siguiente, el día amaneció calmado y tranquilo, aunque quedaban las ramas caídas como recuerdo. Así que pudimos seguir con nuestra planificación y dirigirnos hasta Christchurch.

El parque Hagley en Christchurch
El parque Hagley, en el centro de Christchurch en un lugar ideal para un relajante paseo


¡Qué barato está el parking en Christchurch!


Tras unas 3 horas de trayecto llegamos a nuestro alojamiento, el Christchurch TOP 10 Holiday Park, un típico alojamiento vacacional, con piscina, parque para los niños, salas de televisión, lavandería y varias cocinas y comedores. La verdad es que, aunque sea un poco turistada, el sitio nos gustó mucho y nos sentimos muy cómodos. Hay todo tipo de habitaciones e incluso espacio para caravanas, nosotros reservamos una habitación con baño privado, donde podían dormir 4 personas, por 47€ la noche, la verdad es que había tenido tiempos mejores, alguna ventana no corría y el baño se notaba viejo, pero aún así estamos contentos con el lugar. A unos 10 minutos andando hay un Countdown y un centro comercial.

Habitación en el Christchurch TOP 10 Holiday Park
Nuestra coqueta habitación en el Christchurch TOP 10 Holiday Park

El Christchurch TOP 10 Holiday Park está localizado algo alejado del centro de la ciudad, pero lo elegimos así aposta para poder tener aparcamiento, aunque luego descubrimos que, como tienen muchos solares vacíos, aparcar en el centro de Christchurch es fácil y barato, por lo que recomendamos coger un alojamiento más céntrico para no tener que desplazarse tanto con el coche.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Nueva Zelanda XII - ¡Qué miedo pasamos con la tormenta de Oamaru!

[10/03/2016]

Tras mi relación amor-odio con The Catlins, seguiríamos la ruta hacia Oamaru. El dueño del backpacker nos avisó que tuviéramos cuidado porque haría mal tiempo y nos recomendó tomar la carretera que bordea la playa que es mucho más guapa que la interior que sólo pasa entre granjas, la verdad es que el hombre fue super majo ^_^

Atardeceren Bushy Beach
Atardeciendo en Bushy Beach, mientras esperamos ver llegar a tierra algún pingüino


La casa de las teteras, en Owaka


No podíamos irnos de Owaka sin visitar de cerca la casa de la loca de las teteras (Teapotland). Me explico, los días anteriores habíamos visto pasando con el coche una casa con el patio lleno de teteras, la cual nos llamó mucho la atención, así que antes de abandonar el pueblo nos acercamos a visitarla. Resulta que es el patio de la casa de una señora que, según cuenta en un cartelito le gustan mucho las teteras, y empezó a coleccionarlas, la gente le iba regalando hasta que ha llegado a este punto, incluso pone que dejes un donativo si quieres hacerle fotos, aunque la verdad es que el sitio da un poco de yuyu jajaja,pero ante todo es muy curioso.

La casa de las teteras en Owaka
Nos llamó mucho la atención este patio repleto de teteras

domingo, 13 de noviembre de 2016

Nueva Zelanda XI - Al sur de Nueva Zelanda

[09/03/2016]

Esperaba no tener que volver a tomar la odiada carretera de The Catlins, ¡cuánto me equivocaba! Pero al menos valió la pena: vimos los pingüinos de Roaring Point^_^

Pingüino en Roaring Point
¡Qué gracioso el pingüino sacudiéndose el agua en Roaring Point! ^_^


Nos levantamos muy pronto y teníamos que poner gasolina. En Owaka hay una gasolinera pero no teníamos esperanzas de que estuviera abierta, aún así nos acercamos, menos mal, aunque estuviera cerrada te podías dispensar pagando primero con la tarjeta en una máquina y entonces se activaba, muy moderno y muy útil ^_^


El bosque fosilizado de Curio Bay


Nuestra primera visita del día sería Curio Bay, un bosque fosilizado que únicamente se puede ver con marea baja. Se encontraba a una hora de nuestro alojamiento y la marea baja era a las 9:30, además para ir y muy a mi pesar descubrí que tendría que volver a pasar por el odiado camino de carro, así que no podíamos perder el tiempo.

Para aquellos que visitéis la zona y os coincida la marea baja con el anochecer, o simplemente estéis cerca y os podáis acercar fácilmente, podréis disfrutar de la llegada de los pingüinos a tierra al final del día, seguro que debe ser un magnífico espectáculo. Nosotros nos tuvimos que conformar con verlos en Roaring Point, pero no adelantemos acontecimientos ;)

Cartel informativo en Curio Bay donde, entre otras cosas, se explica que no debemos acercarnos demasiado a los pingüinos para no asustarlos
Cartel informativo en Curio Bay donde, entre otras cosas, se explica que
 no debemos acercarnos demasiado a los pingüinos para no asustarlos

Al llegar a Curio Bay hacía mucho frío y viento, pero ello no nos impidió bajar a ver de cerca los troncos fosilizados. Estar allí, viendo las vetas de lo que en otro tiempo fueron esbeltos árboles, nos hizo pensar en la fugacidad del tiempo, en la necesidad de aprovechar cada momento.

El bosque fosilizado de Curio Bay
El bosque fosilizado visto desde arriba

Tronco fosilizado en Curio Bay
Aquí se veía claramente un tronco fosilizado :-o


El punto más al sur de la Isla Sur de Nueva Zelanda (Slope Point)


Tras el momento de reflexión existencial tocaba volver a la realidad, tomar el coche y dirigirnos a Slope Point, el punto más al sur de la isla sur de Nueva Zelanda -no de todo el país ya que la pequeña isla Raikura se encuentra aún más al sur-. Para mi sorpresa a Slope Point se llega a través de otro camino sin asfaltar, mejor que el anterior, pero aún así no me atrevía tampoco a darle mucho al coche. Aparcamos y pasamos la finca de entrada por la que hay que pasar para llegar al punto exacto donde se encuentra el cartel que indica la distancia hasta el polo sur, no tiene pérdida porque hay siempre gente pasando. La finca es básicamente un descampado que tienes que atravesar, unos 5 minutos, y llegas al acantilado y al cartel que os he comentado. Hacia muchísimo viento, bastante frío y, sinceramente, creo que es un sitio que no vale mucho la pena, pero claro, uno no puede venir al sur de Nueva Zelanda y no acercarse, así que nos hicimos la foto de rigor y continuamos.

Tatiana detrás del cartel de Slope Point que indica la distancia al ecuador y al polo sur
Slope Point, el punto más al sur de la isla sur de Nueva Zelanda 


Parada en Invercargill


En vez de volver por donde habíamos venido y tenerme que volver a comer por cuarta vez el camino de carro infernal, decidimos dar un rodeo y aprovechar para conocer Invercargill, la ciudad situada más al sur de Nueva Zelanda. Cogimos algo de atasco, porque también hacían obras ¬_¬ así que llegamos a la ciudad bien entrado el mediodía y con un hambre canina. Nos paramos en un fish and chips con buenos comentarios en Tripadvisor, estuvo bastante bueno, aunque el sitio no es nada del otro mundo, uno de los típicos que hay en todas las ciudades del país y están regentados por chinos, sí, sí, los chinos en Nueva Zelanda llevan los fish and chips.

Fish and chips de un restaurante de Invercargill
Mmm... Volvería a comer fish and chips

Nos lo comimos justo delante, en Queens Park, un parque muy chulo, recuerda en parte al Hyde Park de Londres y bueno, a lo mejor esto no queda muy profesional, pero ¡tiene unos baños públicos que son una pasada! Te ponen música, te dice que tienes 10 minutos, te dispensa automáticamente el papel, el jabón y se estira sólo, ¡vamos un baño modernísimo!

Árbol de Queens Park, en Invercargill
Me encantó este enorme árbol de Queens Park
Cenador de Queens Park, Invercargill
Y este cenador me dejó enamorada

La verdad es que sólo tuvimos tiempo de visitar el parque, pero entre esto y lo que pudimos ver pasando con el coche, nos pareció una ciudad bastante chula y recomendamos que la visitéis si tenéis tiempo, a nosotros nos hubiera gustado poder pasear pos sus calles.


Visita a los pingüinos de Roaring Point 


Pero se comenzaba a hacer tarde y queríamos llegar a tiempo para ver a los pingüinos en Roaring Point, así que tuvimos que volver a coger coche y hacer los kilómetros que nos separaban hasta allí. Al habernos desviado para visitar Invercargill ya no tuvimos que pasar por el camino de carro infernal, pero ¡No! Para llegar a Roaring Point hay que subir a un monte por otro chungo camino sin asfaltar. ¿Entendéis porque odio las carreteras de The Catlins? La carretera sigue subiendo hasta Nugget Point, un faro con magníficas vistas, pero vista la hora que era decidimos quedarnos en Roaring Point y disfrutar de la llegada de los pingüinos. Es un espectáculo magnífico, como ya pudimos comprobar en St. Kilda (Melbourne).

Para evitar interferir en la naturaleza y no crear estrés ni molestias a los pingüinos, no se puede bajar a la playa, sino que se les observa llegar desde un mirador en la parte superior de ésta.

Pingüino volviendo a la costa en Roaring Point
Pingüino volviendo a la costa en Roaring Point tras un largo día de pesca
Pingüino de ojos amarillos
Estos pingüinos, característicos de Nueva Zelanda, destacan por sus ojos amarillos

Llegamos y bueno, está claro que los pingüinos no tienen reloj, así que tuvimos que esperar más tiempo de lo que pensábamos y cuando llegaron lo iban haciendo a cuenta gotas. Llegamos a ver a tres pingüinos de ojos amarillos, bastante grandes y muy graciosos ya que al salir del agua se sacudían y quedaban un poquito parados para secarse con el aire jejeje, hasta que lo consideraban adecuado y dando saltitos se iba a su casa entre las rocas.

Pingüino de ojos amarillos
Pingüino de ojos amarillos volviendo cansando a su casa
Pingüino de ojos amarillos
Ahora a descansar hasta mañana ¡Buenas noches!

Aunque no habíamos visto muchos yo quise volver porque estaba oscureciendo y no me sentía segura conduciendo por la carretera de bajada, no sólo porque era de piedras sino que además era muy estrecha y a un lado quedaba el acantilado. Pere quería acabar de subir hasta el faro, pero yo estaba agotada y, como he comentado, no quería conducir por esa carretera de noche.

Faro de Nugget Point
A lo lejos vemos el faro de Nugget Point

Pere intentó subir corriendo pero había un largo trecho y sólo llegó a vislumbrar el faro de lejos. Aunque fue una pena no visitarlo estando tan cerca, creo que lo importante es sentirte segura en la conducción y yo no me sentía y llevaba mucho cansancio acumulado de conducir. Así que, sintiendo mucho mis limitaciones, volvimos hacia nuestro alojamiento (que se encontraba a unos 40 min), donde descansamos plácidamente. Además al día siguiente nos tocaban más pingüinos y una sorpresa inesperada :-o

lunes, 7 de noviembre de 2016

Nueva Zelanda X - Las cascadas del parque natural de The Catlins y su carretera infernal

[08/03/2016]

Completado nuestro día de aventuras y emociones en Queenstown tocaba abandonar esta coqueta ciudad para dirigirnos a The Catlins y sus parajes naturales. 

Cataratas McLean en The Catlins
Increíbles las McLean Falls en The Catlins

Alojamiento en Owaka


Nos dirigimos directamente de Queenstown hacia el que sería nuestro próximo alojamiento en The Catlins, el cual se encontraba a 3 horas, para tener ubicado el lugar y poder descargar nuestras maletas.

lunes, 31 de octubre de 2016

Nueva Zelanda IX - Aventura, localizaciones de El señor de los anillos y relajación total en Queenstown

[07/03/2016]

Tras desplazarnos a Milford Sound, uno de los fiordos más bonitos del mundo, tocaba disfrutar del turismo de aventura en Queenstown.

Tatiana con una capa y la espada de Aragorn
Tati-Aragorn, hija de Juanthorn, defendiendo la Tierra Media

Saltamos en el agua con el Shotover Jet en Skippers Canyon


Nos levantamos muy emocionados porque nos esperaba un día lleno de aventuras. Nos recogieron a las 8:00, nuevamente en The Station, para disfrutar de un recorrido en jet boat por Skippers Canyon.

El jet boat es un tipo de lancha motora en la que el agua entra por delante y es expulsada fuertemente por la parte trasera, lo que la impulsa hacia delante a gran velocidad y permite hacer piruetas y derrapadas realmente emocionantes.

Nosotros contratamos la experiencia con Shotover Jet, pero hay otras empresas que ofrecen servicios similares. Sin embargo, tanto por lo que pudimos leer en nuestra preparación del viaje, como por lo que vimos in situ, os recomendamos elegir entre Shotover Jet o Dart River Jet Safari. Sinceramente, nosotros hubiéramos elegido esta segunda, pero cuando nos decidimos ya no quedaban plazas :(

lunes, 24 de octubre de 2016

Navidad en la ciudad medieval de Heidelberg

Descubrimos la ciudad de Heidelberg, mientras planeábamos nuestra escapada navideña a Frankfurt, para visitar sus mercadillos de Navidad. La verdad es que no habíamos oído hablar de esta ciudad, sin embargo por Internet vimos que era una visita muy recomendada, así que nos lanzamos a decidir por nosotros mismos. Heidelberg no nos defraudó, con toda la decoración navideña es una ciudad preciosa, pero aún sin ella, merece realmente una visita.

 
La estrella de Heidelberg nos guía hacia la Navidad

[13/12/2015]

Heidelberg, desconocíamos su existencia y sin embargo nos fascinó


Tomamos un tren desde la estación de Frankfurt hacia Heidelberg (a una horita de distancia) sobre las 9 de la mañana. Llegamos pronto así que dimos un bonito paseo bajo el sol dirigiéndonos a la parte antigua de la ciudad.

Encantadoras vistas a orillas del río

Paseamos por al lado del río, el cual nos dejó unas idílicas postales grabadas en nuestras retinas. La verdad es que Heidelberg bien merece una visita, sea o no navidad, aunque en estas fechas mucho mejor ya que la ciudad se engalana y la gente sale a la calle a festejar.

Por este paseo llegamos al centro histórico

Ya llegando a unas de las puertas de la antigua ciudad amurallada, nos desviamos hacia las montañas para descubrir una parte del llamado paseo de los filósofos, un paseo por en medio del monte, que permite captar unas fotos preciosas del valle y del centro histórico de la ciudad.

Puente Carlos Teodoro desde el paseo de los filósofos

Como ya se acercaba la hora de comer, bajamos a la plaza central para comer un delicioso perrito en uno de sus múltiples puestos de comida. Después de comer nos decidimos a subir al castillo, hay un funicular para llegar, pero nos aventuramos a subir a pie, si bien es cierto que es una cuesta bastante empinada, tampoco es muy largo y es totalmente factible hacerlo a pie, de hecho subían incluso niños pequeños.

Plaza principal con sus puestecitos navideños

La cuesta algo empinada que sube al castillo
El castillo es chulísimo, sus enormes jardines, las impresionantes vistas desde sus miradores y su patio interior repleto de puestos navideños y decoración ¡fue como un sueño! La verdad es que no me esperaba que fuera tan guapo, fue una gratificante sorpresa, pues antes de planificar este viaje ni siquiera habíamos oído hablar del lugar.

Castillo de Heildelberg
Los tenderetes inundando el patio del castillo

Estuvimos largo rato paseando por el castillo hasta que decidimos que era hora de bajar, pues aún nos quedaba por visitar el resto del casco histórico. Recorrimos los puestos navideños de la plaza principal y nos dirigimos hacia el puente de Carlos Teodoro a tocar el espejo del mono para tener salud, pero no los ratones no que no queremos tener familia numerosa XD Supersticiones aparte el puente es espectacular y bien merece la visita y, si vais al paseo de los filósofos, desde allí se pueden tomar grandes fotos de él ;)

A ver si el espejo del mono me da suerte en la salud  ;)
Arco de entrada al puente Carlos Teodoro

Volvimos a recorrer el resto de la ciudad antigua, la mayoría de sus plazas con su propio mercadillo particular, unas más artesanales, otras con comidas e incluso una donde se vendían abetos navideños.

Los abetos preparados para recibir la navidad

En una, como no podía ser de otra manera, estaba situada la pista de hielo, no demasiado grande pero si con mucho encanto ya que de fondo se podía disfrutar de la vista del castillo, precioso, sobre todo por la noche cuando éste se ilumina.

El castillo se puede ver desde una de las plazas
El castillo iluminado por la noche es aún más guapo, si cabe, que durante el día
Pista de hielo a los pies del castillo

Una de las cosas que más llamó nuestras atención, que ya habíamos visto como pequeñas figuritas pero no en tamaño real o gigante mejor dicho, son como unas figuras circulares en las que se encienden unas velas y estas hacen que la hélice superior de vueltas, lo veréis mejor en la foto ;) Si bien es cierto que las figuras péqueñas si empelan velas, pero estos adornos navideños por las calles no, simplemente lo recrean, pero son súper bonitos ^_^

En los reales el calor de las velas mueve el molinillo

Teníamos mucho tiempo, nuestro autobús no salía hasta las 2:50, así que paseamos hasta la hora de cierre de los mercadillos (21:00h) y nos fuimos a cenar al McDonald's de al lado de la estación.

¿El autobús salía a las 2:50h? Os estaréis preguntando. Sí, me explico, nuestro vuelo salía de Frankfurt-Hahn a las 6:30, así que no quedaba otra que coger un autobús de madrugada aunque volviéramos a Frankfurt, y pensamos ¿vamos a pagar un hotel para dormir un par de horas? ¿Para no pasar la noche entera? Pues no, hacemos un poco de tiempo, cogemos el autobús desde Heidelberg a las 2:50 y dormimos ahí que son un par de horas.

Así que ¡Gracias McDonalds por cerrar tan tarde! Estuvimos ahí metidos, wifi incluida jeje, hasta poco antes de las 2:00 y luego ya dentro de la estación, donde la gente era algo más variopinta y daba un poco más de mal rollo, afortunadamente había vigilantes de seguridad, así que no había porque preocuparse.

Llegada la hora tomamos el bus, dormimos, llegamos al aeropuerto, cabeceamos, tomamos el vuelo y dormimos, y al llegar a Palma ¡¡directa al trabajo!! Jajaja

Fue una gran experiencia que por supuesto volvería a repetir ^_^








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lunes, 17 de octubre de 2016

Frankfurt y sus mercadillos navideños

Se acercaba la Navidad y estábamos deseosos -sobretodo yo :p- de conocer otro de esos maravillosos mercadillos navideños que surgen por toda Europa (ya habíamos visitamos algunos en Bélgica y en Londres). Buscamos en internet dónde podíamos viajar de un modo económico y el resultado fue Frankfurt: el vuelo nos costaba 0,18€; sí, habéis leído bien, 18 céntimos de euro, aunque reconocemos que no es habitual encontrar estos precios, que sólo son posibles pagando en Rumbo.es con la tarjeta Maestro y que en realidad Ryanair no vuela, como suele suceder, realmente a Frankfurt, sino a Hahn, con lo que después tuvimos que tomar un bus hasta la ciudad, que nos salió por 14€ por persona, así que bueno, el precio de volar a Frankfurt y llegar al centro de la ciudad sería de menos de 29€... si hubiésemos vuelto desde Frankfurt pero... ¡volvimos desde Heidelberg! ;-).

El cálido ambiente navideño en el mercado navideño de Frankfurt

[11/12/2015]

Descubriendo la Navidad en Frankfurt


Nuestro vuelo salía de Palma a las 9:10, pero contando el trayecto de bus hacia la ciudad, llegamos a Frankfurt alrededor de las 15:00. Nos dirigimos al hotel a hacer el check in, un Easyhotel, barato, a unos 5 minutos andando de la estación central; era nuevo (inaugurado apenas hacía un año) y un poco más grande de lo que estamos acostumbrados ¡además tenía ventana! Eso en este tipo de hoteles es todo un lujo jajaja Una vez ubicados salimos a conocer la ciudad.

Nuestra habitación en el Easyhotel de Frankfurt

Estación central en Frankfurt

Fuimos bajando hacia el centro neurálgico, pasando por la famosa escultura del euro, ya que Frankfurt, como sabréis, es la sede del Banco Central europeo, hasta llegar a Römerberg. Römerberg es una de las principales plazas de la ciudad y es considerada el centro de la ciudad vieja y, asimismo, del propio mercado de Navidad. En esta plaza se ubica el Ayuntamiento y es donde, durante todo el período navideño, se realizan pequeños conciertos de villancicos, además de un bonito carillón en la iglesia de San Nicolás situada en la misma plaza.


Famosa escultura del euro, símbolo del Banco Central Europeo

Paseamos por el vistoso mercado con su imponente árbol de navidad, considerado el más grande toda Alemania. Seguimos el mercado hacia el río, donde en una pequeña plaza probamos unas patatas rebozadas que acompañaban de una salsa, la verdad es que de un primer bocado estaban buenísimas, pero, al igual que los churros, estos productos chupan mucho aceite y llenan enseguida.

El árbol de navidad más grande de toda Alemania
Aquí probamos las patatas rebozadas

Volvimos a la plaza del ayuntamiento, esta vez para seguir el recorrido en dirección contraria, donde dos filas de tenderetes de todo tipo de productos, tanto artesanales como gastronómicos, nos llevarían hasta el centro comercial MyZeil. Valió la pena acercarse hasta él, ya que lucía una decoración espectacular, unos ciervos que entraban volando en el edificio, muy bien logrados, ¡una pasada! Creemos que deben ir cambiando la decoración cada año, pero no lo podemos asegurar; sea como sea, seguro que vale la pena visitarlo. Nuestro error fue pensar que no valía la pena entrar, que era un centro comercial estándar, como cualquier otro, menos mal que lo resolvimos al día siguiente, ya que la decoración interior es igual o mejor que la exterior.

Los ciervos entran en el centro comercial
La dcoración navideña inunda las calles

Volvimos sobre nuestros pasos hasta la plaza principal y nos dirigimos a nuestro hotel, dando por finalizado el día.

[12/12/2015]

Tour privado, un poco de historia y un poco de Navidad


Como es habitual en nuestros viajes, nos informamos sobre los free tour que había en la ciudad y encontramos Frankfurt on foot, así que nos dirigimos a las 10:30 al punto de encuentro. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que estaba al guía sólo y no parecía que hubiera nadie más interesado por los alrededores, esto nos dio algo de corte, principalmente porque el tour era en inglés y mi nivel de inglés es bajísimo, pero nos lanzamos, lo mismo alguien más se animaba si nos veía, no fue así, hicimos lo que viene siendo un tour privado jajaja.

El guía, un militar americano ya retirado que por azares amorosos terminó instalándose en el país, nos acompañó por toda la ciudad, explicándonos cada rincón de la misma, desde sus orígenes históricos a detalles tan peculiares como una figura de Spiderman que hay encima de un edifico y nadie sabe porque ni quien la ha colocado. El problema es que Pere en muchas ocasiones debía actuar de traductor, así que no fuimos una gran compañía (sí, sigo trabajando en mi inglés, pero a mi edad todo cuesta más :p).

Comenzamos nuestro recorrido en la plaza del ayuntamiento, donde nos dio una breve explicación de los edificios circundantes, muchos de ellos destruidos durante la guerra pero reconstruidos manteniendo el mismo estilo.

Römerberg o plaza principal de Frankfurt

Seguimos visitando el puente que cruza el río, como no, lleno hasta arriba de candados para que se caiga.

Volvimos al puente por la noche

Volvimos hacia la plaza del ayuntamiento y nos dirigimos hacia la iglesia de San Bartolomé, lugar donde durante largo tiempo tuvieron lugar importantes coronaciones, y pasamos por delante la casa de Goethe (a riego de quedar como unos catetos, nos sorprendió mucho como se pronuncia este nombre en realidad). Comimos una buenísima currywurst en Kleinmarkthalle, el mercado de comida más famoso de la ciudad.

En los pasillos del Kleinmarkthalle

Visitamos el mercadillo navideño LGTB (el cual no habíamos encontrado el día anterior y que no tiene nada que lo distinga, simplemente el nombre). Seguidamente visitamos el edificio de la Bolsa de Frankfurt. En la plaza nos fotografiamos con las dos estatuas que simbolizan el alza y baja de la bolsa, el toro y el oso respectivamente. Según nos explicó el guía, esto se debe a la naturaleza precavida de los alemanes, así que, a diferencia de la Bolsa de Nueva York donde solo está representado el toro, quieren tener presente que también habrá épocas bajistas (el oso).

Toro y oso, frente a frente, en la Bolsa de Frankfurt 

Vimos un trozo del muro de Berlín que está situado en el centro de la ciudad, y un muro conmemorativo del holocausto nazi, con los nombres de cerca de 12000 víctimas judías de Frankfurt. La verdad es que esto fue realmente impactante y un buen fin de tour que nos dejó con un sabor agridulce.

Contemplando los restos de una de las mayores vergüenzas del siglo XX
La conmovedora imagen con la que terminó nuestra visita guiada

Al finalizar la visita guiada dimos una nueva vuela alrededor de los sitios que nos habían llamado más la atención para poder hacerles fotos tranquilamente. Y seguidamente volvimos a hacer el recorrido de mercadillos navideños, disfrutando de toda esa decoración que me encanta y que sólo podemos disfrutar uno o dos meses al año. Y en esta ocasión sí entramos en el centro comercial MyZeil, la decoración interior, como he dicho, es tanto o más espectacular que la exterior, un árbol grandísimo está situado justo en el centro y demás árboles y ciervos decoran todo el centro, totalmente recomendable que entréis si visitáis la ciudad.

Ciervos...
...más ciervos...
...y el gigantesco árbol de Navidad ^_^

Además, en una terraza del centro comercial se encuentra una pista de hielo, bastante pequeña pero siempre crea ambiente ver una pista de patinaje sobre hielo en navidad.

La pista de hielo de MyZeil

Al acabar ya era tarde y tocaba recogerse para coger el día siguiente el tren hacia Heiderberg, donde nos esperaban varios mercadillos más (en especial, ¡el situado en su castillo!).







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