martes, 29 de diciembre de 2015

Volvemos a Japón VII: Kamakura, la ciudad del Gran Buda

Después de unos días disfrutando de los encantos de Hakone, y una vez de vuelta a Tokyo, tocaba descubrir la ciudad de Kamakura, sus innumerables templos y su Gran Buda.

Para haceros una idea de su escala, fijaos en la persona que se ve en la izquierda de la imagen


[07/03/2015]

Kamakura – una ciudad en la que sus templos están totalmente integrados


Llegar a Kamakura es muy fácil, simplemente hay que coger la linea JR Yamanote hasta Shinigawa (nosotros la cogimos desde Shibuya) y aquí hacer un transbordo a la linea JR Yokosuka hasta la estación de Kita-Kamakura. También es posible seguir hasta la estación de Kamakura, dependiendo del orden en que queráis hacer el recorrido. Nosotros, tras consultar diversas opiniones, nos decidimos por empezar por Kita-Kamakura, así que éste será el orden que explicaremos, pero se puede hacer perfectamente en sentido contrario.

Salimos de la estación de Shibuya sobre las 7:00 para llegar a nuestro destino a eso de las 8:00, lo bueno es que desde aquí no tienes que coger otro bus, como por ejemplo en Nikko, sino que los templos están integrados en la propia ciudad, además están muy bien señalizados desde la propia salida de la estación, por lo que no hay pérdida. ¡Os lo aseguramos! Si nosotros no nos perdimos es que está realmente muy bien indicado :p

Engakuji
Uno de los edificios del Engakuji

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Volvemos a Japón VI: Todo lo que hay que saber sobre el Hakone Free Pass

Después del contacto con la naturaleza pasamos a un día con recorrido planificado, que nos dejó con un sabor agridulce, ahora descubriréis el porque.

Owakudani

[6/03/2015]

El "timo" del Hakone Free Pass


Nos levantamos con tiempo suficiente para poder disfrutar de un último baño en el paraíso de piedra y agua, esta vez bajo los primeros rayos del sol. Totalmente relajados bajamos a tomar nuestro suculento desayuno. ¿Suculento? Bueno, seguro que sí, pero nuestras costumbres occidentales no nos permitieron disfrutarlo mucho. Había cosas bastante buenas pero que no apetecen mucho a primera hora de la mañana, y otras que simplemente no nos acabaron de convencer, como el huevo crudo, bueno, pasado por agua, pero en la práctica es crudo. La verdad es que nos supo muy mal dejar tanto, pero es que entre que a primera hora no estamos acostumbrados a comer mucho ni según que sabores, y que teníamos un poco de prisa pues debíamos devolver el coche en el rent a car a primera hora, pues no lo aprovechamos adecuadamente. A ver si en el próximo viaje nos lo organizamos mejor ;)

¿Veis a qué me refería con "paraíso de piedra y agua"? :-p