martes, 17 de diciembre de 2013

Japón XI - Triste despedida de Japón en el Parque Yoyogi (¡con boda por sorpresa incluida!)


Y, después de la magia de Tokyo Disneyland, llegó el final del viaje, nuestro último día en Japón, aunque aún nos quedaban unas cuantas horas por delante y las aprovechamos visitando el Parque Yoyogi.

Celebración de una boda sintoista en el Meiji Jingu, dentro del parque yoyogi
Boda tradicional en el templo Meiji-Jingu, dentro del Parque Yoyogi

[22/10/2013]

➤ Nuestro último día en Japón


Iniciamos la jornada paseando por una callecita cercana a nuestro hotel que nos había llamado la atención durante los días anteriores. Es una calle estrecha y peatonal que seguramente pasa desapercibida para la mayoría de gente pero tiene un encanto especial, con sus farolillos en la entrada. Dicha callecita nos llevó al Hanazono Jinga, un santuario sintoísta en medio de Shinjuku, un exponente perfecto de la inclusión de lo tradicional dentro de la modernidad de una gran ciudad. El Hanazono Jingu es un templo pequeñito y además, desgraciadamente para nosotros, estaba en obras cuando lo visitamos así que al cabo de unos minutos volvimos a la calle principal para seguir nuestro camino.

Calle peatonal con farolillos tradicionales japoneses que lleva al Hanazono Jinga desde Yasukuni Dori
La entrada a la calle que lleva al Hanazono Jinga desde Yasukuni Dori

Edificio principal del Hanazono Jinga
El santuario de Hanazono cuando no está en obras (foto de dominio público)

A continuación nos dirigimos al Parque Yoyogi, un auténtico pulmón dentro de la ciudad de Tokyo, un gran parque verde que, además, guarda en su interior el santuario Meiji (Meiji Jingu). La entrada al parque se remarca con un gran Torii de madera de cedro (que también estaba en obras cuando lo visitamos).

Gran Torii de madera de cedro en la entrada del Parque Yoyogi
El gran Torii situado en la entrada del Parque Yoyogi

En el interior del parque también nos encontramos con una pequeña exposición de bonsais en pleno montaje y una cosa que nos llamó mucho la atención: una gran cantidad de barriles de sake entregados a modo de ofrenda para el santuario Meiji.

Pequeña exposición del tradicional arte del bonsai en el Parque Yoyogi
Pequeña exposición del tradicional arte del bonsai en el Parque Yoyogi

Barriles y más barriles de sake, curiosa ofrenda en el Meiji Jingu
Barriles y más barriles de sake, curiosa ofrenda en el Meiji Jingu

Además, en el patio del santuario nos encontramos con una auténtica boda tradicional japonesa. Por lo que leímos posteriormente, la celebración de bodas sintoistas es una de las principales funciones del santuario.

Celebración de una boda sintoista en el santuario Meiji
Fuimos testigos, inesperadamente, de parte de la celebración de una boda sintoista

Cuando dimos por concluido nuestra visita al Parque Yoyogi, regresamos a Omotesando a comprar en Oriental Bazaar unos últimos recuerdos que nos faltaban. Además, también compramos un poquito de sake para regalar; habíamos leído que uno de los mejores lugares para comprar buen sake era Hasegawa Saketen, quienes cuentan con una tienda en Omotesando Hills, un centro comercial bastante pijito, como no podía ser de otra manera en esa zona. La verdad es que encontramos una gran variedad de sake a buen precio, y además hay botellitas más pequeñas que permiten un mejor transporte en la maleta, eso sí, empaquetándolas cuidadosamente ya que el riesgo de encontrarse un desastre al llegar a casa no es pequeño. En resumen, desde nuestro punto de vista, cualquiera de las tiendas de Hasegawa Saketen es una excelente opción para la compra de Sake en Japón.

Como se acercaba la hora de comer y comenzamos a tener hambre, se nos ocurrió comprar una hamburguesa en Lotteria y comérnosla sentados en la calle de la lujosa avenida... creo que nunca nos habían mirado tanto como ese día, debimos hacer algo tan horrible como lo de las zapatillas del hotel Yumotokan :p.

Después de eso nos dirigimos al templo de Asakusa en busca de un paraguas-katana en los souvenirs de los alrededores, encontramos tanto pequeños como grandes, el problema fue que el grande no nos cupo en la maleta y no nos dejaron embarcarlo en el avión :-/ así que tuvimos que dejarlo en el aeropuerto. Si os interesa este tipo de souvenir, aconsejo comprarlo en la zona de Kyoto porque había más modelos, eran más fáciles de encontrar (había paraguas-katana en muchas más tiendas que en Tokyo) y se vendían a mejor precio.

La puerta Kaminari-mon (en Asakusa) en plena restauración

Se comenzaba a hacer tarde, así que regresamos al hotel para recoger las maletas y partimos camino al aeropuerto. En el vuelo de vuelta tuvimos que hacer el mismo cambio de aeropuerto en París que en nuestro viaje de ida, en este caso acompañados de unos compañeros del foro Los Viajeros con los que habíamos quedado anteriormente. Al igual que a la ida no hubo ningún inconveniente, volviendo a casa a la hora prevista (sobre las tres de la tarde del 23 de octubre).

Así concluyó el descubrimiento de un gran país y de una gente excepcional. Inicialmente no tenía una predilección especial por Japón, pero tras visitarlo no tengo más que elogios, la amabilidad de su gente, la limpieza increíble, el cuquismo que impera por todo, si incluso su religión me atrae ^_^. Y es que sí, para mi ha sido uno de los mejores viajes, aunque un poco estropeado por los días que estuve malita :( , menos mal que pudimos compensar con una segunda visita ;)




➤ Índice de posts de nuestro primer viaje a Japón:


Japón X - La magia de Tokyo Disneyland

Sí, mucha gente, incluido Pere, consideran que es una pérdida de tiempo precioso el ir a un parque de atracciones en Japón, pero los que me conocéis ya sabéis que me encanta Disney, y no podía dejar de visitarlo. Además, después del lluvioso día anterior en Tokyo, nos merecíamos un día mágico ^_^

El castillo de Cenicienta con su iluminación nocturna


[21/10/2013]

➤ Erase una vez... ¡Tokyo Disneyland!


Nos levantamos pronto y nos dirigimos hacía Tokyo Disneyland. Para llegar se debe coger la Keiyo Line desde Tokyo Station a Maihama Station; ya el tren iba lleno de personas con orejitas de Mickey Mouse, bolsitos o diversos objetos similares, así sabes que vas por buen camino jejeje. Nosotros decidimos visitar el parque tradicional, porque sólo había tiempo para uno y yo quería ver el castillo jeje, pero justo al lado se encuentra el DisneySea, que según hemos leído se centra más en los personajes relacionados con el agua.

Clavando la pose de Mickey delante del
Castillo de Cenicienta en Tokyo Disneyland :-p

Llegamos al gran hotel de lujo que caracteriza todos sus parques y entramos por la puerta a un mundo donde, como dice su eslogan, los sueños se hacen realidad.


La entrada al parque

La verdad es que nunca había visto tantas colas. En cualquier atracción había más de una hora de espera, era un poco desesperante, había tanta gente que no se veía ni el suelo del parque. Aprovechamos un par de tickets Fastpass, pero se agotan en seguida y no llegamos a sacarles demasiado provecho.

A pesar de ello pudimos disfrutar de un agradable día. Comenzamos a lo grande con la atracción de Star Tours–The Adventures Continue, un simulador 3D de Star Wars que me atrevería a decir que es de lo mejor del parque. Continuamos por el clásico Space Mountain, aunque está algo anticuado y Pere quedó algo decepcionado.

La magnifica decoración de las atracciones ayudaba a pasar el largo tiempo de cola

Paseamos haciendo fotos a toda la decoración del parque que es igual o mejor que las atracciones en si mismas y nos dirigimos hacia Big Thunder Mountain, vamos, la famosa montaña rusa de madera que no puede faltar en todo parque de atracciones, lo que eso sí, creo es la cola más larga que he hecho en mi vida, ¡¡buf!! acabamos bien hartos, comimos y todo allí, haciendo cola.

Al bajar vimos que pasaba el desfile de Halloween, así que nos sentamos a verlo y a cantar con los locales Trick or treat, trick or treat! ^_^ Y no, no penséis que solo cantaban los niños, allí todo el mundo lo vive por igual jejeje.

Una de las carrozas del desfile de Halloween

Yo quería montar en It's Small World pero desgraciadamente para mi -y afortunadamente para Pere :p- estaba cerrado por mantenimiento, así que nos dirigimos al castillo de la Cenicienta, centro neurálgico del parque y donde, obviamente, no me podía ir sin entrar y sentirme como una princesita de cuento ^_^ ¡si incluso está la silla para que te pruebes el zapatito de cristal!

El zapatito se ajustó a mi pie perfectamente :-p

Tras el castillo fuimos a tomar una merienda-cena en el Queen of Hearts Banquet Hall, el restaurante de "Alicia en el país de las maravillas", ya que habíamos comido muy poco. Recomiendo encarecidamente este local, la decoración es guapísima, la comida muy buena y a un buen precio para ser un parque, además según que postre eliges te puedes quedar con la taza, que es monísima y en forma de corazón. Entramos aquí porque nos lo habían recomendado nuestros amigos Dani y Eli, y queremos agradecérselo porque decididamente fue un gran acierto.

Interior del restaurante de Alicia en el país de las maravillas
La taza que conseguimos en el Queen of Hearts Banquet Hall ^_^

Sí, parece que hicimos pocas cosas y en realidad es así porque entre colas inmensas, incluso para ir al baño -sí, en serio, ¡había empleados controlando las colas del baño y metiendo prisa!- y detenerse a mirar la decoración entre las millones de personas que no te dejaban ni caminar, pues es complicado avanzar rápido.

Así que nuestra última atracción fue la de Monstruos, la cual consiste en dar con la pistola a unos puntos concretos para conseguir la luz (que, como todos sabéis, es el objetivo de la empresa de Monstruos S.A.), y si bien es divertida, parece que los sensores no respondían muy bien, pero eso sí, reímos un rato.

Como colofón final pudimos disfrutar del Electrical Parade, desfile de carrozas creadas con luces, ¡fue super bonito! Allí sentados, todo oscuro, viendo pasar las figuras iluminadas, con la música de fondo, es como si el tiempo se detuviera y todo fuera felicidad y amor.

Electrical Parade, un magnífico fin de fiesta

Carroza del genio de Aladdin en la Electrical Parade

Aprovechamos el parque hasta el último momento y, tras el agotador día, regresamos al hotel y nos preparamos para la triste despedida de este gran país.





➤ Índice de posts de nuestro primer viaje a Japón:


lunes, 9 de diciembre de 2013

Japón IX - Atravesando el Rainbow Bridge, el gran puente de Odaiba (Tokyo)

Tras nuestro periplo en la zona de Kyoto, con la visita al Palacio Imperial como broche final, volvimos a Tokyo en la recta final de nuestro viaje.

La ciudad de Tokio vista desde el Rainbow Bridge, el puente a Odaiba
La ciudad de Tokyo vista desde el puente a Odaiba


[19/10/2013]

De compras en Takeshita Dori por la mañana y visita a la isla de Odaiba por la tarde


Comienza el día y decidimos intentar adentrarnos en el Japón friki comenzando por Shibuya y sus múltiples tiendas, entra otras visitamos el peculiar centro comercial Shibuya 109 donde, si por la calle las japonesas ya nos parecían espectaculares, las dependientas no nos dejaron para nada indiferentes, además la ropa es una pasada y las medias baratísimas. También nos adentramos en un Mandarake, donde se pueden encontrar manga, anime, figuritas y productos relacionados de segunda mano muy bien conservados, aunque el Mandarake por excelencia, como comentaré más adelante, se encuentra en Akihabara.

Japón VIII - Visita guiada al Palacio Imperial de Kyoto y vuelta a Tokyo

Después de la visita al Parque Natural de Nara, llegó nuestro último día en Kyoto, en el que visitaríamos el Palacio Imperial de Kyoto antes de volver a Tokyo.

Palacio imperial de Kyoto. ¿Sabíais que el bermellón es     
 tan común porque se considera que ahuyenta los demonios?

[18/10/2013]

Un viaje al Japón tradicional en el Palacio Imperial de Kyoto (Kyoto-gosho)


Salimos de la habitación pronto, dejando las maletas en la recepción del hostel, ya que teníamos reservada a las 10:00 una visita guiada al Palacio Imperial de Kyoto, único modo posible de visitarlo. Como éste no se encuentra a mucha distancia del Castillo de Nijo -el cual no visitamos por falta de tiempo- decidimos ir con bus hasta allí, verlo un poco por fuera y dirigirnos al Palacio. Sin embargo, desde fuera prácticamente no se puede ver nada debido a la muralla que lo rodea, igual que el palacio.

martes, 3 de diciembre de 2013

Japón VII - De alimentar a los ciervos de Nara a los incontables Toris de Fushimi Inari

Tras un estupendo día en la relajante isla de Miyajima, donde me quedé con el mono de alimentar a los ciervos (nos dijeron que allí no se podía) al final podría hacerlo en el Parque Natural de Nara. Además, de vuelta a Kyoto, aprovechamos para detenernos en Fushimi Inari para contemplar sus innumerables Toris.

Los ciervos de Nara atacando a su presa ^_^


[17/11/2013]

Los insaciables ciervos del Parque de Nara


Para llegar a Nara se debe coger un tren rápido Miyakoji, que sale cada 30 minutos de la estación de Kyoto y tarda 45 minutos en llegar. Este tren también está incluido en la JR Pass (como podéis observar se amortiza el precio pagado).

Los ciervos dan la bienvenida al viajero en la estación de Nara

Por Internet encontrareis mil templos que visitar, recorridos y demás, pero realmente mi consejo es dejarse llevar, pasear libremente, mirar los indicadores e ir hacía donde el cuerpo te pida, pues el parque es tan espectacular que te embriagará al instante.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Japón VI - Visita a Miyajima con parada express en Hiroshima

Tras una jornada espiritual en los templos de Kyoto, tocaba excursión a la fantástica isla de Miyajima, una visita imprescindible. Aunque este día fue un tanto diferente a lo que en un principio habíamos programado, puesto que nuestra idea era hacer una pequeña visita a Hiroshima antes de llegar a Miyajima, pero un conjunto de circunstancias, climatológicas y personales, que os iremos contando, hicieron que nuestro día fuera un tanto peculiar, pero no por ello malo ;).

El Torii de Miyajima con la marea baja, visto desde el ferry
El gran Tori de Miyajima visto desde el ferry


[16/11/2013]

La cola de un tifón nos trastoca la planificación del día


Kyoto y Hiroshima están unidas por la linea JR Tokaido/Sanyo, al coger tren Hikari debíamos hacer transbordo en Shin-Osaka, desde donde tardaríamos unas 2 horas en llegar. También es posible coger los trenes Nozomi, que tardan 95 minutos, pero no entran con la JRpass. Así que nos levantamos bastante pronto y nos dirigimos a la estación.