martes, 6 de diciembre de 2016

Nueva Zelanda XIII - El kiwi, emblema de Nueva Zelanda, en peligro de extinción

Después de la tormenta viene la calma, y efectivamente, a pesar de los vientos huracanados del día siguiente, el día amaneció calmado y tranquilo, aunque quedaban las ramas caídas como recuerdo. Así que pudimos seguir con nuestra planificación y dirigirnos hasta Christchurch.

El parque Hagley, en el centro de Christchurch en un lugar ideal para un relajante paseo

[11/03/2016]

Conocimos el trabajo de recuperación de los kiwis y nos sorprendimos con lo barato que es el aparcamiento en Christchurch


Tras unas 3 horas de trayecto llegamos a nuestro alojamiento, el Christchurch TOP 10 Holiday Park, un típico alojamiento vacacional, con piscina, parque para los niños, salas de televisión, lavandería y varias cocinas y comedores. La verdad es que, aunque sea un poco turistada, el sitio nos gustó mucho y nos sentimos muy cómodos. Hay todo tipo de habitaciones e incluso espacio para caravanas, nosotros reservamos una habitación con baño privado, donde podían dormir 4 personas, por 47€ la noche, la verdad es que había tenido tiempos mejores, alguna ventana no corría y el baño se notaba viejo, pero aún así estamos contentos con el lugar. A unos 10 minutos andando hay un Countdown y un centro comercial.

Nuestra coqueta habitación en el Christchurch TOP 10 Holiday Park

El Christchurch TOP 10 Holiday Park está localizado algo alejado del centro de la ciudad, pero lo elegimos así aposta para poder tener aparcamiento, aunque luego descubrimos que, como tienen [muchos solares vacíos] muchas parcelas vacías, aparcar en el centro de Christchurch es fácil y barato, por lo que recomendamos coger un alojamiento más céntrico para no tener que desplazarse tanto con el coche.

Lo primero que hicimos, tras visitar nuestra habitación, fue irnos a la Willowbank Wildlife Reserve, una reserva dedicada principalmente al cuidado del los kiwis y evitar así su extinción, pues están en peligro.

Comimos algo rápido en el bar de allí mismo, la verdad es que sería incapaz de decir que comí, era como una croqueta gigante con verdura, no sé que era pero estuvo buenísimo, y nos adentramos en la reserva. En cualquier rincón te encontrabas con patos y ocas de diferentes tipos y tamaños, y con gallinas, pues estaban sueltos y corrían libres jajaja ¡qué graciosos! En general nos dio la sensación de ser un sitio muy cuidado y concienciado con los animales, dándoles toda la libertad posible manteniendo la seguridad. Incluso había wallabies, en una zona cercada pero bastante amplia donde podías entrar a darles de comer. Sin embargo hubo un animal, los orangutanes, que la verdad es que nos dieron mucha pena, tuvimos la sensación de que estaban tristes, amargados, por estar encerrados, no vale la pena tener aún animal así.

Los Lemures son muy graciosos, levantando todos la cabea a la ve jajaja

Los patos se paseaban libremente por  todo el parque

Al final del recorrido llegamos a la parte estrella, la reserva de los kiwis, es un lugar totalmente oscuro con luces [infrarojas] donde tienes q buscar a los kiwis para poder verlos, menos mal que los empleados te ayudan a identificarlos. Son encantadores, tan chiquitines, con sus patitas y sus piquitos, me hubiera quedado todo el día mirándolos, pero cuando nos empezaron a mirar con cara de “no molestéis más a los animalitos” XD decidimos salir.

Entorno protegido en el que se intenta recuperar el casi extinto Kiwi
Aquí podemos "ver" un Kiwi en la oscuridad (disculpad la mala calidad de la foto)

Como aún era pronto bajamos hasta la ciudad para dar una vuelta y ubicar la zona donde al día siguiente empezaría nuestro tour. En este momento descubrimos que aparcar en el centro de Christchurh es realmente muy barato.

Dimos un pequeño paseo por la zona más céntrica y observamos la catedral medio derruida por el terremoto de febrero de 2011, que ha quedado como monumento y recuerdo de este trágico incidente.

Así es como quedó la Catedral de Christchurch tras el terrible terremoto de 2011

Tras la corta visita al centro de la ciudad, volvimos a nuestro alojamiento a comprar algo para cenar en el food court del centro comercial adyacente, y descansamos emocionados por conocer todo lo relacionado con esta ciudad azotada por los terremotos.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Nueva Zelanda XII - ¡Qué miedo pasamos con la tormenta de Oamaru!

Tras mi relación amor-odio con The Catlins seguiríamos la ruta hacia Oamaru. El dueño del backpacker nos avisó que tuviéramos cuidado porque haría mal tiempo y nos recomendó tomar la carretera que bordea la playa que es mucho más guapa que la interior que sólo pasa entre granjas, la verdad es que el hombre fue super majo ^_^

Atardeciendo en Bushy Beach, mientras esperamos ver llegar a tierra algún pingüino

[10/03/2016]

Extrañas rocas, pingüinos y peligrosa tormenta en Oamaru


No podíamos irnos de Owaka sin visitar de cerca la casa de la loca de las teteras. Me explico, los días anteriores habíamos visto pasando con el coche una casa con el patio lleno de teteras, la cual nos llamó mucho la atención, así que antes de abandonar el pueblo nos acercamos a visitarla. Resulta que es el patio de la casa de una señora que, según cuenta en un cartelito le gustan mucho las teteras, y empezó a coleccionarlas, la gente le iba regalando hasta que ha llegado a este punto, incluso pone que dejes un donativo si quieres hacerle fotos, aunque la verdad es que el sitio da un poco de yuyu jajaja,pero ante todo es muy curioso.

Nos llamó mucho la atención este patio repleto de teteras

domingo, 13 de noviembre de 2016

Nueva Zelanda XI - Al sur de Nueva Zelanda

Esperaba no tener que volver a tomar la odiada carretera de The Catlins ¡cuánto me equivocaba! Pero al menos valió la pena: vimos pingüinos ^_^

¡Qué gracioso el pingüino sacudiéndose el agua en Roaring Point! ^_^

[09/03/2016]

El bosque fosilizado de Curio Bay, el punto más al sur de la Isla Sur (Slope Point) y visita a los pingüinos de Roaring Point


Nos levantamos muy pronto y teníamos que poner gasolina. En Owaka hay una gasolinera pero no teníamos esperanzas de que estuviera abierta, aún así nos acercamos, menos mal, aunque estuviera cerrada te podías dispensar pagando primero con la tarjeta en una máquina y entonces se activaba, muy moderno y muy útil ^_^